Gracias por escribirnos, Efraín, y por contarnos tu caso con tanto detalle.
Lo primero, porque es lo más importante: no dejes el clonazepam de golpe ni le bajes la dosis por tu cuenta. El clonazepam pertenece a un grupo de medicamentos llamados benzodiazepinas, y la agencia de medicamentos de Estados Unidos (la FDA) advierte que quien las toma de forma constante puede desarrollar dependencia física aunque las use tal como se las recetaron. Suspenderlas de repente o bajarlas demasiado rápido puede provocar reacciones de abstinencia, algunas serias, como convulsiones. Por eso lo que se recomienda es un plan para ir reduciéndolas poco a poco, hecho a la medida de cada persona y con acompañamiento de quien te atiende.
Eso quiere decir que el primer paso es una consulta con tu médico, llevando la pregunta escrita: "quiero dejar el clonazepam, ¿me ayuda a armar un plan para reducirlo?". Quien te receta conoce tu historia, tu dosis y los demás medicamentos que tomas, así que es quien puede decidir el ritmo. La propia FDA aclara que no hay un calendario único que sirva para todos. También avisa que, aun bajándolo poco a poco, pueden aparecer molestias por un tiempo, entre ellas volver a dormir mal. Conviene saberlo desde antes para no desanimarte si pasa.
La segunda pieza es que la pastilla deje de ser lo único que te ayuda a dormir. El Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de Estados Unidos (NHLBI) señala como primer tratamiento para el insomnio de largo plazo la terapia cognitivo conductual para el insomnio. Es un programa de seis a ocho semanas que dan médicos, enfermeras o psicólogos, en persona, por teléfono o en línea. Enseña a relajarse, a entender el propio sueño y a ordenar los horarios para dormirse más rápido y despertar menos. Puedes preguntarle a tu médico si te puede canalizar con psicología o a una clínica del sueño.
Mientras tanto, hay hábitos que ayudan y no cuestan nada:
- Acostarte y levantarte a la misma hora todos los días, también el fin de semana.
- Usar la cama solo para dormir. Si no concilias el sueño, levántate un rato y vuelve cuando tengas sueño.
- Dejar la tele y el celular fuera de la última hora antes de dormir, porque su luz le dice al cerebro que todavía es de día.
- Evitar café, té, refresco de cola y chocolate por la tarde, y no fumar ni tomar alcohol cerca de la hora de dormir. El alcohol da sueño, pero hace que despiertes más en la noche.
- Moverte durante el día, pero no en las cinco o seis horas antes de acostarte.
- Dormir en un cuarto fresco, callado y oscuro.
Sobre los remedios naturistas: si decides seguir probando alguno, coméntalo antes con tu médico, para que sepa todo lo que estás tomando.
Cuéntanos cómo te va con tu médico, y si quieres que busquemos algo más, escríbenos a [email protected]. Aquí andamos para ayudarte.