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Sexualidad Adulta

En este artículo te hablaremos de la sexualidad adulta o en el adulto mayor, de sus características y de los beneficios de vivir una sexualidad plena y sana en esta etapa de la vida.

Como en cualquier etapa de la vida, la sexualidad va cambiando conforme se llega a diferentes edades. La sexualidad en el ser humano existe desde el nacimiento hasta la muerte, con diferentes características en cada etapa de la vida. Como seres sexuados nacemos con la capacidad de tener experiencias eróticas y de expresarnos sexualmente. La expresión sexual se compone de sensibilidad corporal, sentimientos, emociones, intimidad y espiritualidad. La espiritualidad es aquella parte íntima del ser humano que lo lleva a tener experiencias no relacionadas con lo material y ligadas a algo superior. Estas experiencias pueden ser religiosas, artísticas, de contacto con la naturaleza y relacionadas con el erotismo y la sexualidad.

Características de la sexualidad adulta

Muchos adultos mayores quieren y necesitan una relación cercana a medida que envejecen y esto puede ser continuar con una vida sexual activa. En la tercera edad esto significa poder adaptar la actividad sexual de acuerdo a los cambios físicos y de salud que se tengan. La actividad sexual proporciona una sensación placentera de intimidad que no tiene por qué desaparecer en la edad adulta. Existen muchos tipos de contacto íntimo y de estimulación que los adultos mayores pueden tener. También algunos adultos pueden optar por no tener ya ninguna actividad sexual y esto también es normal, ya que el deseo sexual se ve disminuido.

La sexualidad adulta depende mucho de la adaptación a los cambios físicos naturales de los seres humanos. Los comunes a todas las personas adultas son la llegada de la menopausia en las mujeres y de la andropausia en los hombres. También hay que tomar en cuenta las enfermedades que pueden darse en esta edad y que cambian la actividad sexual del adulto mayor. Por ejemplo la diabetes, artritis, dolores crónicos, e incluso la incontinencia urinaria.

Siempre y cuando el adulto mayor pueda hacer ejercicio este  es muy recomendable, no sólo por la salud sexual sino por su salud en general. Si siempre ha practicado un deporte es posible que lo pueda seguir haciendo al entrar a la tercera edad. Sin embargo, lo que casi siempre podrá practicar es la natación y las caminatas.

Menopausia y andropausia

Tanto la menopausia como la andropausia son cambios naturales en los adultos mayores y significan disminución de la producción de hormonas. En la mujer disminuyen las cantidades de estrógeno y progesterona y en el hombre de testosterona.

Entre los 45 y 50 años la mujer puede experimentar la menopausia que significa que su cuerpo ya no puede engendrar hijos.  Así empieza la disminución de sus ciclos menstruales hasta que éstos desaparecen.

En los hombres entre los 40 y 55 años se presenta la andropausia. Tanto hombres como mujeres padecen síntomas similares en estas etapas como son:

  • Irritabilidad y mal humor
  • Depresión
  • Cansancio o fatiga crónica
  • Disminución del deseo sexual
  • Pérdida de energía
  • Aumento de peso

Aunados a la disminución del deseo sexual, en el hombre hay problemas de erección (disfunción eréctil) y en la mujer resequedad vaginal. En el cuerpo de ambos hay mayor acumulación de grasas y líquidos y, por lo tanto, aumento de peso. Todos estos factores pueden causar irritabilidad y depresión por lo que la ayuda psicológica puede ser importante en esta etapa.

La intimidad en el adulto mayor

La vida sexual y la experiencia de la intimidad no tiene por qué desaparecer en la edad adulta. La intimidad sexual puede manifestarse de diferentes maneras, es importante que el adulto mayor lo hable con su pareja y con su médico. También el hablarlo con amigos de la misma edad ayuda mucho porque ellos están pasando por la misma situación.

En una vida sexual sana la intimidad es muy importante. Ésta es una amistad íntima con el otro, es la zona espiritual personal de cada uno de nosotros. En la pareja la intimidad se va desarrollando con el tiempo. En una pareja de la tercera edad, la confianza y dejar entrar al otro en nuestro ser interior es muy valioso. Como en las relaciones de amistad, la comunicación sincera con el otro es fundamental para tener intimidad y confianza.

A cualquier edad pueden existir las caricias, los besos y los abrazos. Compartir la misma cama y estar físicamente cerca también es sexualidad, adecuada desde luego, a la etapa en la que se vive. La sexualidad en el adulto mayor es, por así decirlo, el resultado de la comunicación y la intimidad. En la vida sexual es muy importante hablar con la pareja y expresar qué es lo que nos gusta y qué nos da satisfacción. Pero también hay que expresar qué nos disgusta y qué va cambiando en mis necesidades. Como en el cuerpo hay cambios neurológicos es muy posible que las caricias que antes daban placer, en la tercera edad puedan producir dolor. Y, a la inversa, pueden resultar placenteras las caricias en zonas del cuerpo que antes no respondían de esa manera. Por eso la comunicación con el otro es de vital importancia.

En cuanto a la vida íntima de los adultos mayores y su sexualidad es importante considerar cuál es su espacio privado. Quizás viven con personas más jóvenes que tienen horarios diferentes para irse dormir. La privacidad es necesaria para todos los adultos y, para la vida íntima de los adultos mayores, también lo es.

Los mitos sobre la sexualidad en el adulto mayor

Por creencias religiosas y culturales hoy en día aún hay tabúes sobre la sexualidad. Tratándose de los adultos mayores, estas creencias pesan más socialmente y son, por ejemplo:

  • Las relaciones sexuales de las mujeres deben ser para engendrar hijos
  • El hombre tiene más necesidades sexuales que la mujer
  • Los adultos mayores no están interesados en el sexo
  • El hombre mayor que busca sexo es un viejo verde
  • La mujer mayor que busca sexo tiene un problema mental
  • Los ancianos que quieren disfrutar del sexo son ridículos y anormales

La discriminación de la sexualidad del adulto mayor es por parte de la familia, de su círculo social y también, desgraciadamente, de sus médicos. Es realmente difícil encontrar consejería geriátrica en cuestiones sexuales, ya que no se considera la sexualidad como parte de toda la vida. Un médico sensible a esta realidad puede aconsejar a las parejas de tercera edad sobre los elementos auxiliares para su vida sexual. Pueden ser juguetes eróticos, vibradores, lubricadores vaginales y artículos de masaje. En cuanto a los medicamentos para potenciar el deseo sexual es muy importante evitar la automedicación. Sólo el médico de cada persona puede decidir si hay algún riesgo de salud o no al usar un fármaco.

Los impedimentos para la sexualidad en el adulto mayor

Además de los tabúes que existen sobre la sexualidad adulta, hay situaciones de salud que la complican. Algunas enfermedades como la diabetes afectan directamente a la sexualidad masculina provocando disfunción eréctil. Asimismo las enfermedades cardiacas afectan la vida sexual ya que limitan la actividad física de las personas. Otro padecimiento es la artritis que provoca dolor en las articulaciones y limita mucho los movimientos. Y otra causa es haber pasado por una cirugía mayor, en este caso la recuperación de la vida íntima puede ser más limitada.

El alcoholismo es una enfermedad que, a cualquier edad, limita la vida sexual y aún más en la tercera edad. Como el adulto mayor toma algunos medicamentos, es importante revisar si la falta de deseo sexual puede ser una reacción secundaria de alguna medicina. Los problemas psicológicos también afectan, puede ser la ansiedad o la depresión, o ambas. La ayuda del médico y de un psicólogo es necesaria en muchos casos. También los adultos mayores pueden tener terapia sexual y terapia de pareja.

Hay situaciones en las que los adultos mayores pierden ya el deseo sexual por medicamentos, por enfermedad o por cualquier otro factor. En este caso la intimidad de caricias y contacto físico no tiene por qué perderse y ayuda mucho a las parejas. Sin embargo, psicológicamente la pérdida de la vida sexual como era antes es un duelo. En la vida tenemos muchos duelos y en la tercera edad se van multiplicando las pérdidas. Por eso mantener la intimidad, la comunicación y la confianza es algo esencial.

Al pasar por una pérdida, en este caso, por la pérdida de la vida sexual las personas tienen sentimientos difíciles de manejar. Éstos son: el enojo y el malhumor, la tristeza, una depresión mayor, las culpas y la evasión, ésta última puede llevarnos a tomar malas decisiones. Evadir la existencia de la pérdida lleva a los adulto mayores a automedicarse para volver a tener deseo sexual y remediar la disfunción eréctil. Esta actitud conlleva riesgos severos, desde hipertensión hasta problemas cardíacos y la muerte, el visto bueno del médico es necesario siempre.

¿Cómo vivir la sexualidad adulta?

No podríamos tener una respuesta para esta pregunta ya que cada persona y cada pareja son diferentes y únicas. Sin embargo, hay temas generales para esta etapa de la vida. La sexualidad en el adulto mayor es sólo una de las pérdidas que experimentan las personas de la tercera edad. Una disminución del deseo sexual es completamente normal en el ser humano y también puede asociarse con alguna enfermedad. Es muy importante considerar que la sexualidad muere hasta que la persona lo hace y que tiene diferentes maneras de vivirse en la edad adulta.

El contacto físico no tiene por qué perderse nunca: los besos, las caricias, el abrazo constante e incluso el baño juntos. Cualquier tipo de contacto físico que las personas descubran y disfruten es válido, todo lo que juntos inventen para intimar físicamente es sano. Si en esta etapa de la vida se han desarrollado adecuadamente la intimidad y la confianza, la vida sexual seguirá existiendo en su nueva modalidad.

Es necesario que la familia y la sociedad mantengan una mente abierta ante la sexualidad adulta. Es probable que desde el mismo núcleo familiar no sean comprendidos. Tampoco los entienden los médicos ni los enfermeros, o los cuidadores. Los adultos mayores, al igual que todos los otros adultos, pueden por ejemplo querer ver pornografía. No es válido que, por prejuicios morales, otras personas los limiten. La única norma es mantener la privacidad de su sexualidad, igual que lo hacen los adultos no mayores.

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Family Doctor aquí encontrarás información detallada sobre los cambios naturales del cuerpo y cómo manejarlos en esta edad.

Clínica Mayo es un artículo dedicado a los consejos sexuales para hombres mayores

Preguntas y respuestas en esta página, de manera sencilla se plantean las principales preguntas que se hace el adulto mayor sobre su sexualidad.

Fuentes y artículos

La expresión sexual del adulto mayor

Importancia de la sexualidad en el adulto mayor

Mitos sobre la sexualidad del adulto mayor

 

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