Fecha: Octubre 2025
Categoría: Salud
¿De qué trata? México enfrenta un creciente desafío en geriatría por la falta de especialistas, justo cuando su población envejece aceleradamente y demanda una atención médica más integral y humana.
México enfrenta un déficit crítico de geriatras justo cuando su población envejece más rápido que nunca. Los expertos advierten que el país necesita preparar su sistema de salud para atender las nuevas demandas de una sociedad “más madura”.
La expectativa de vida en México ha aumentado notablemente en las últimas décadas, transformando el “pastel poblacional”. Hoy, los adultos mayores representan el 12.8% de la población, pero el Consejo Nacional de Población (Conapo) proyecta que para 2070 esa cifra crecerá hasta el 34.2%.
Sin embargo, el país no está preparado para enfrentar ese cambio. La geriatría, especialidad médica enfocada en la atención integral de las personas mayores, sigue siendo una de las ramas con menor número de especialistas.
“Hay muy pocos, no nada más en Nuevo León, en todas partes”, reconoce el geriatra Mauricio Ramos, quien subraya la urgencia de formar más médicos con sensibilidad hacia esta población.
De acuerdo con el doctor Rodrigo Lozano, en México “generalmente los vemos a partir de los 60 años”. Sin embargo, llegar a una consulta con el geriatra en el sector público puede ser complicado.
“En las instituciones públicas es difícil llegar con el geriatra. Algunos pacientes tardan hasta un año y medio en recibir atención”, señala Lozano.
Los padecimientos más comunes que atienden estos especialistas incluyen demencias, pérdida de memoria y enfermedades crónico-degenerativas como la diabetes y la hipertensión.
Pero más allá de los diagnósticos, los expertos coinciden en que la atención geriátrica debe centrarse en mantener la independencia, la movilidad y la salud cognitiva de los pacientes.
Tanto Ramos como Lozano coinciden en que simplificar tratamientos es clave para cuidar la salud del adulto mayor.
“El paciente mayor es muy sintomático, toma muchos medicamentos y tiene familias grandes que opinan sobre su tratamiento. Por eso, el menor número de medicinas es mejor”, explica Ramos.
Además, la alimentación balanceada, el ejercicio físico y la estimulación mental son los pilares para un envejecimiento saludable. Los especialistas recomiendan realizar una valoración geriátrica integral para diseñar un plan personalizado que promueva una mejor calidad de vida.
El envejecimiento poblacional no es un fenómeno pasajero. En los próximos 45 años, México vivirá una de las transformaciones demográficas más grandes de su historia.
En este contexto, la geriatría no puede seguir siendo vista como una rareza médica, sino como una pieza fundamental del sistema de salud.
“No se trata solo de vivir más años, sino de vivirlos con lucidez y bienestar”, concluye Ramos.
México está envejeciendo, y con ello llega una gran oportunidad: revalorizar la experiencia, la memoria y la sabiduría de quienes han construido este país. La geriatría no solo trata de curar enfermedades, sino de preservar la autonomía, la dignidad y el bienestar de nuestros mayores.
Formar más especialistas, promover hábitos saludables y acercar la atención médica a esta generación no es solo una necesidad médica: es una inversión en el futuro de todos, porque tarde o temprano, todos seremos parte de esa población que hoy pide ser escuchada y atendida con respeto.
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