Fecha: Febrero 2026
Categoría: Salud
¿De qué trata? El reconocido neurólogo Conrado Estol alerta sobre el impacto del sedentarismo y revela las claves científicas para alcanzar una vejez activa y saludable.
En la búsqueda constante por alcanzar una vejez plena, el reconocido neurólogo Conrado Estol ha lanzado una advertencia que resuena con fuerza en el ámbito de la salud pública: “Estar sentado todo el día es tan nocivo como fumar”. Esta afirmación, basada en evidencia científica reciente, pone el foco en cómo nuestras decisiones diarias impactan directamente en la longevidad y calidad de vida, especialmente al superar la barrera de los 60 años.
Durante una reciente intervención mediática, el especialista desmenuzó los factores que determinan un envejecimiento exitoso. En un mundo donde la información médica es inmediata, Estol subraya que el verdadero desafío no es la falta de conocimiento, sino la ejecución de hábitos que transformen nuestra biología. Para los adultos mayores en México, entender estos pilares es fundamental para transitar una etapa de vida activa y conectada.
De acuerdo con el doctor Estol, la inactividad física prolongada equivale al daño sistémico que producen dos paquetes de cigarrillos diarios. El cuerpo humano está diseñado para el movimiento; cuando pasamos la mayor parte del día sentados, los procesos metabólicos se ralentizan, la inflamación aumenta y el riesgo de enfermedades cardiovasculares se dispara. La longevidad y calidad de vida dependen de romper esta inercia.
Para contrarrestar este efecto, no se requiere necesariamente de entrenamientos de alto impacto. La clave reside en la constancia. Incorporar una rutina de ejercicios para adultos mayores de forma diaria puede revertir marcadores de envejecimiento acelerado. El neurólogo destaca que el envejecimiento se acelera notablemente entre los 50 y los 80 años, lo que convierte a esta ventana de tiempo en el momento crítico para intervenir con actividad física.
La ciencia moderna ha demostrado que el destino biológico no está escrito en piedra. Estol cita estudios internacionales, como el ensayo FINGER en Finlandia, que confirman que la intervención multidominio (ejercicio, dieta y desafíos cognitivos) mejora la función cognitiva y prolonga la vida, incluso en personas mayores de 80 años.
Los pilares fundamentales para una longevidad y calidad de vida óptima incluyen:
Estol señala que, mientras en 1960 la expectativa de vida rondaba los 69 años, hoy en países desarrollados alcanza los 85. Sin embargo, en países como México y Estados Unidos, la cifra es ligeramente menor debido a factores como la obesidad y enfermedades crónicas mal controladas. Por ello, es vital llevar un monitoreo constante, por ejemplo, conociendo los valores normales de presión arterial para prevenir eventos cerebrovasculares.
El concepto japonés de Ikigai no es solo una filosofía, sino una herramienta clínica. El aislamiento social y la falta de metas pueden ser tan perjudiciales como una dolencia física. Estol enfatiza que, si una persona de 70 años mantiene salud y estabilidad, tiene el potencial de reinventarse. La longevidad y calidad de vida se construyen también desde la mente y la participación social.
En este sentido, las autoridades de salud en México, como la Secretaría de Salud, promueven programas de envejecimiento activo que buscan integrar al adulto mayor en la vida comunitaria, reduciendo el riesgo de depresión y deterioro cognitivo.
| Factor de Riesgo (Daña la salud) | Hábito de Longevidad (Protege la salud) |
|---|---|
| Estar sentado más de 6 horas al día | Caminatas diarias de 30 minutos |
| Consumo de tabaco y exceso de alcohol | Alimentación basada en plantas y granos |
| Aislamiento social y falta de metas | Participación en clubes o talleres grupales |
| Ignorar síntomas crónicos | Chequeos médicos preventivos anuales |
La longevidad hoy cuenta con un aliado sin precedentes: la tecnología. Estol menciona cómo la inteligencia artificial y herramientas avanzadas están permitiendo diagnósticos más precisos y personalizados. Desde dispositivos que monitorean el ritmo cardíaco hasta aplicaciones que fomentan la gimnasia cerebral, la era digital ofrece recursos valiosos para quienes desean tomar el control de su bienestar.
Para aquellos que sienten que es “demasiado tarde”, el mensaje del neurólogo es rotundo: nunca lo es. El cuerpo humano tiene una capacidad de recuperación asombrosa cuando se le proporcionan los estímulos adecuados. Adoptar una dieta saludable a los 80 años sigue ofreciendo beneficios tangibles en la vitalidad diaria.
El objetivo final no es solo sumar años al calendario, sino sumar vida a esos años. La longevidad y calidad de vida implican llegar a las edades avanzadas con autonomía, claridad mental y energía. Esto requiere romper con los prejuicios sobre la vejez y entenderla como una etapa de cosecha y nuevas oportunidades.
Las instituciones como el INAPAM en México juegan un rol crucial al ofrecer espacios donde los adultos mayores pueden desarrollar ese “propósito vital” del que habla Estol, mediante el aprendizaje y la convivencia.
En conclusión, la advertencia de Conrado Estol sobre el sedentarismo es un llamado a la acción inmediata. Moverse, comer con inteligencia y mantener una chispa de curiosidad por la vida son las mejores medicinas disponibles. La longevidad no es un regalo del azar, sino el resultado de una inversión diaria en nosotros mismos. Al adoptar estos cambios, no solo extendemos nuestra existencia, sino que aseguramos que cada día extra valga la pena ser vivido con plenitud y alegría.
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