Nuevas reglas de Banxico: las transferencias desde el celular van a cambiar
Las nuevas reglas de Banxico para los pagos digitales ya están publicadas y tocan a cualquiera que mande dinero desde el teléfono. El Banco de México difundió en el Diario Oficial de la Federación, el 18 y 19 de junio de 2026, dos modificaciones que cambian cómo funcionan las aplicaciones bancarias y crean un tipo de cuenta para pequeños comercios. Los bancos tienen hasta el 14 de diciembre de 2026 para ajustar sus sistemas, así que el cambio será gradual y no obliga a hacer nada hoy.
Qué son SPEI, CoDi y DiMo
Antes de los cambios conviene tener claros los nombres. SPEI es el sistema con el que un banco manda dinero a otro en segundos; es la transferencia de toda la vida, ahora casi instantánea. CoDi permite pagar o cobrar al escanear un código QR con el celular, sin comisión. DiMo, o Dinero Móvil, sirve para enviar y recibir dinero usando solo el número de teléfono, sin teclear la CLABE de 18 dígitos. Los tres son gratuitos y operan dentro de la banca que la persona ya tiene; no son aplicaciones aparte que haya que descargar.
Aplicaciones más parecidas entre bancos
El cambio que más se notará es de forma. Banxico obligará a los bancos a ofrecer una experiencia “simplificada y estandarizada” al momento de transferir, y emitirá guías técnicas para que el paso a paso se parezca de una institución a otra. Hoy cada aplicación esconde el botón de transferir en un lugar distinto, con nombres distintos, lo que confunde sobre todo a quien no creció con un teléfono inteligente. Para una persona mayor que apenas aprendió a usar la app de su banco y teme equivocarse, que todas funcionen igual reduce el miedo a tocar la opción equivocada y a perder dinero por un error de dedo. La homologación no es un capricho de diseño: es la diferencia entre una herramienta que incluye a los mayores y una que los deja fuera.
Una cuenta nueva para el changarro
La segunda parte de la reforma crea las cuentas “Nivel 2 Bis”, pensadas para micro y pequeños comercios. Permitirán recibir hasta 15,000 UDIS al mes, alrededor de 132,000 pesos, siempre que al menos 12,000 UDIS de ese total (unos 105,600 pesos) entren por pagos digitales. Para un adulto mayor que sostiene una tiendita, vende comida o renta un cuarto, esto abre la puerta a cobrar por QR o por transferencia sin necesidad de una cuenta empresarial complicada. El objetivo declarado de Banxico es empujar los pagos digitales y la inclusión financiera de quienes hoy trabajan solo con efectivo.
Los topes que protegen siguen en pie
Aunque el banco permita configurar montos altos, Banxico mantiene un límite de seguridad en los cobros con código y por número de teléfono: 1,500 UDIS por operación y como acumulado diario en CoDi y DiMo, alrededor de 13,000 pesos. Ese tope no es un estorbo, es una red de protección: si alguien logra acceso al teléfono de la persona, el daño posible en un día queda acotado. Para montos mayores sigue disponible el SPEI tradicional, con sus propias validaciones de seguridad.
Lo que no cambia: el cuidado contra el fraude
Estas reglas mejoran la herramienta, no eliminan al estafador. Los fraudes contra adultos mayores se montan sobre los mismos canales digitales, así que conviene repetir lo básico. Ningún banco ni Banxico llama o manda mensajes para pedir contraseñas, NIP o claves que llegan por SMS; quien lo pide es un defraudador. Las transferencias por DiMo se hacen solo a números de personas conocidas, y antes de confirmar conviene mirar el nombre del destinatario que aparece en la pantalla. La Condusef aconseja no abrir los enlaces que llegan por mensaje y entrar al banco solo al escribir la dirección a mano o al abrir la aplicación oficial.
Quien recibe su pensión por transferencia o por tarjeta gana mucho con estas herramientas, pero conviene acompañarlas de hábitos seguros. La guía sobre cómo checar el saldo de la Tarjeta Bienestar por internet muestra una forma segura de vigilar el dinero sin caer en sitios falsos, y quienes cobran un apoyo federal pueden confirmar fechas y montos en la información sobre la Pensión para el Bienestar de las personas adultas mayores.
Cómo se ve un intento de fraude
Conviene aterrizarlo en un caso. Entra un mensaje SMS que parece del banco: avisa de un “cargo no reconocido” y pide abrir un enlace para “cancelarlo”. El enlace lleva a una página idéntica a la del banco, pero la dirección no es la real. Quien escribe ahí su usuario y contraseña se los entrega al estafador, que en minutos vacía la cuenta por transferencia. La señal de alarma es la prisa: el mensaje siempre apura, amenaza con un bloqueo o con la pérdida del dinero si no se actúa “de inmediato”. Un banco real nunca trabaja así. Ante un mensaje de ese tipo, lo seguro es no tocar el enlace, marcar al número que aparece en el reverso de la tarjeta y reportar lo ocurrido.
Para quien se siente inseguro, no hay que hacerlo solo. Las sucursales tienen personal que enseña a usar la aplicación, y muchas instituciones ofrecen tutoriales en video paso a paso. Pedir a un hijo o a un nieto que acompañe la primera transferencia, sin dictarle nunca las claves, es una buena forma de agarrar confianza. La meta es que el adulto mayor maneje su propio dinero, no que alguien más lo haga por él.
Con las nuevas reglas de Banxico, el celular se vuelve un poco más fácil y un poco más parejo entre bancos, un avance real para quien le tiene respeto a la tecnología. Nada urge antes del 14 de diciembre de 2026: las instituciones irán actualizando sus aplicaciones poco a poco y avisarán a sus clientes conforme lo hagan. Mientras llega el cambio, la mejor defensa sigue siendo la de siempre, no compartir claves y desconfiar de todo mensaje que meta prisa.
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