Fecha: Abril 2026
Categoría: Salud
¿De qué trata? El INEGI revela que el 20% de los adultos mayores en México no recibe atención médica preventiva, según la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento 2026. El dato invita a familias y cuidadores a impulsar las revisiones periódicas.
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El 8 de abril de 2026, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía publicó los resultados de la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM 2026), el estudio más completo que existe sobre cómo viven, qué padecen y qué hacen los adultos mayores del país. Los datos son reveladores, y algunos dan mucho en qué pensar.
La Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México es un estudio que el INEGI realiza en coordinación con el Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas en San Antonio. No es una encuesta de opinión: es un seguimiento longitudinal —es decir, a lo largo del tiempo— a más de 23,000 personas de 50 años o más en todo el país, desde 2001 hasta la fecha.
Eso significa que los datos no son una fotografía de un momento. Son el resultado de décadas de seguimiento a las mismas personas, lo que permite ver con precisión cómo evolucionan la salud, las enfermedades, los hábitos y la calidad de vida conforme avanzamos en edad. En México hay actualmente 32 millones de personas de 50 años o más, y ese número seguirá creciendo. Lo que dice la ENASEM importa, y mucho.
De todos los hallazgos de la ENASEM 2026, hay uno que destaca por su impacto directo en la vida cotidiana de millones de familias mexicanas: 1 de cada 5 adultos mayores en México no acude a revisiones médicas preventivas de manera regular.
Esto no significa que estén sanos. Significa que no saben si lo están. Y en la tercera edad, donde enfermedades como la hipertensión, la diabetes o los problemas cardíacos pueden avanzar silenciosamente durante años, no saberlo es un riesgo real.
La atención preventiva no es ir al médico cuando duele algo. Es ir precisamente cuando no duele nada, para detectar a tiempo lo que podría doler mucho después. Un análisis de sangre puede revelar diabetes sin síntomas. Una toma de presión puede identificar hipertensión antes de que cause un infarto. Una consulta con el médico puede detectar problemas de visión, de audición o de movilidad que el adulto mayor ya normalizó sin darse cuenta.
El 20% que no va es un número que se puede cambiar. Y la primera persona que puede cambiarlo eres tú, si tienes un familiar adulto mayor en casa.
La ENASEM 2026 también documentó cuáles son las condiciones de salud más comunes entre los adultos mayores mexicanos. Los resultados no son sorprendentes, pero sí son importantes para saber qué vigilar:
| Enfermedad | Prevalencia en adultos mayores | Mayor en |
|---|---|---|
| Hipertensión arterial | 41.5% de las personas de 50+ | Mujeres (56.2%) |
| Diabetes | Alta prevalencia, aumenta con la edad | Ambos sexos |
| Artritis | Frecuente, especialmente en mujeres | Mujeres |
| Enfermedad pulmonar | Presente en grupos de mayor edad | Hombres |
| Problemas cognitivos | Se incrementan después de los 70 | Ambos sexos |
| Depresión | Subdiagnosticada en adultos mayores | Mujeres |
El dato de la hipertensión es especialmente importante: 4 de cada 10 personas de 50 años o más en México tienen hipertensión, y de ese grupo, más de la mitad son mujeres. La hipertensión sin control es la principal causa de infartos y embolias cerebrales. Y es una enfermedad que, en la mayoría de los casos, no duele ni avisa.
La diabetes sigue siendo la otra gran protagonista. México es uno de los países con mayor prevalencia de diabetes en el mundo, y el grupo de adultos mayores concentra una parte importante de esa estadística. Lo más preocupante es que muchas personas viven con diabetes sin diagnóstico, porque simplemente no se han hecho un análisis de sangre en años.
Cuando se les pregunta a los adultos mayores por qué no acuden a revisiones preventivas, las respuestas se repiten. No son excusas: son barreras reales que hay que entender para poder ayudar.
“Si no me duele nada, no necesito ir.” Esta es la razón más común y la más peligrosa. La medicina preventiva existe precisamente porque las enfermedades más graves suelen ser silenciosas en sus etapas tempranas. Cambiar esta creencia requiere paciencia y conversaciones honestas en familia.
Distancia y transporte. En zonas rurales y en colonias periféricas de las ciudades, llegar a una clínica puede implicar horas de traslado. Para un adulto mayor con dificultades de movilidad, ese esfuerzo puede parecer insuperable.
Largas filas y tiempos de espera. Quienes sí intentan ir al médico a veces se desaniman por los sistemas de cita saturados. En el IMSS, conseguir cita con un especialista puede tomar semanas. Esa experiencia frustrante lleva a muchos a no volver.
Miedo al diagnóstico. Algunos adultos mayores, especialmente hombres, evitan ir al médico por temor a lo que puedan encontrar. Es un miedo comprensible, pero contraproducente: detectar una enfermedad a tiempo siempre da más opciones que descubrirla tarde.
Costos percibidos. Aunque en México existen múltiples opciones de atención gratuita o de bajo costo, muchos adultos mayores asumen que ir al médico es caro y lo evitan por eso. La información marca la diferencia aquí.
Si tienes un papá, una mamá, un abuelo o un familiar adulto mayor que no va al médico regularmente, aquí hay pasos concretos que puedes dar hoy:
1. Propón acompañarlo, no mandarlo. La diferencia entre “ve al médico” y “te acompaño al médico” es enorme. El acompañamiento reduce el miedo, facilita el traslado y mejora la calidad de la consulta porque hay alguien que puede recordar preguntas y tomar nota de las indicaciones.
2. Empieza por lo básico. No hace falta empezar con un especialista. Una consulta en el médico general o en la unidad de medicina familiar del IMSS o ISSSTE puede incluir toma de presión, análisis de glucosa, revisión de peso y una conversación sobre síntomas. Con eso ya se detecta mucho.
3. Lleva una lista de medicamentos. Muchos adultos mayores toman varios medicamentos recetados por distintos médicos en distintos momentos. El médico necesita saber exactamente qué toman para evitar interacciones peligrosas. Lleva la lista escrita o las cajas.
4. Habla de prevención, no de enfermedad. En lugar de decir “tienes que ir porque algo puede estar mal”, prueba con “quiero asegurarme de que estés bien”. El enfoque cambia la disposición del adulto mayor para ir.
5. Hazlo un hábito, no una crisis. La revisión preventiva anual o semestral es mucho menos estresante que la consulta de urgencia. Propón hacerlo como una actividad regular, no como respuesta a un susto.
En México hay varias opciones de atención médica para adultos mayores sin costo o con costos reducidos, y vale la pena conocerlas todas:
IMSS e ISSSTE. Si el adulto mayor es derechohabiente, tiene acceso a consultas, análisis y especialistas. El primer paso es acudir a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) más cercana para obtener una ficha. Puedes revisar las prestaciones disponibles para pensionados en nuestra guía.
IMSS-Bienestar. Para quienes no tienen seguridad social, el programa IMSS-Bienestar ofrece atención médica gratuita en zonas rurales y comunidades con poca cobertura. Está en expansión y ya cubre varios estados del país.
Centros de Salud de la Secretaría de Salud. Ofrecen consulta general gratuita o a muy bajo costo. Son el primer punto de contacto ideal para quienes no tienen afiliación al IMSS o ISSSTE.
INAPAM. Con la credencial INAPAM, los adultos mayores tienen acceso a descuentos en medicamentos, consultas y estudios en farmacias y laboratorios afiliados. Si tu familiar no tiene su credencial todavía, aquí te explicamos cómo tramitarla.
La ENASEM 2026 no solo trajo datos preocupantes. Hay hallazgos que vale la pena celebrar y que muestran una imagen más completa y esperanzadora del envejecimiento en México.
El más destacado: más del 80% de los adultos mayores encuestados afirmó sentir satisfacción con su vida y haber logrado objetivos importantes. Eso es una mayoría contundente de personas que, pese a los retos físicos y económicos del envejecimiento, siguen encontrando sentido y alegría en su vida cotidiana.
El estudio también muestra que los adultos mayores mexicanos hoy dedican más tiempo a actividades sociales, familiares y recreativas que generaciones anteriores, y que los índices de aislamiento social —aunque todavía presentes— han mejorado en comparación con mediciones previas.
Envejecer en México sigue siendo un reto. Pero también es, para la gran mayoría, una etapa vivida con dignidad, vínculos y satisfacción personal. Lo que falta es que el sistema de salud llegue a quienes todavía no tienen acceso — y que las familias den ese pequeño empujón a quienes necesitan ir al médico y no han ido.
¿Qué chequeos debería hacerse un adulto mayor cada año?
Como mínimo: toma de presión arterial, análisis de glucosa en sangre, perfil de lípidos (colesterol), revisión de peso y talla, y una consulta general donde el médico evalúe síntomas y medicamentos actuales. A partir de los 70, agregar una evaluación cognitiva básica es recomendable.
¿La Pensión Bienestar cubre gastos médicos?
No directamente. La Pensión Bienestar es un apoyo económico que la persona puede usar libremente, incluyendo en medicamentos o transporte al médico. Para cobertura médica gratuita, el camino es el IMSS, ISSSTE o los Centros de Salud.
¿Qué hago si mi familiar adulto mayor se niega a ir al médico?
No insistas de forma confrontacional. Intenta acompañarlo a una consulta breve y sin presión, enmarcándola como un chequeo rápido. A veces la primera visita es la más difícil y después el hábito se establece solo. Si la negativa persiste y sospechas un problema de salud serio, habla con su médico de cabecera para pedir orientación.
¿La ENASEM es solo para personas con enfermedades?
No. Es una encuesta representativa de toda la población de 50 años o más, incluyendo personas sanas. Su objetivo es entender el proceso de envejecimiento en general, no solo sus aspectos negativos.
¿Dónde puedo ver los resultados completos de la ENASEM 2026?
Puedes consultar los datos oficiales en inegi.org.mx o en el sitio del estudio en enasem.org.
Fuentes: INEGI — Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM) 2026
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