Credencial del Servicio Universal de Salud: recetas y medicamentos gratis para adultos mayores desde 2027
La credencial del Servicio Universal de Salud abrirá la puerta a recetas y medicamentos gratuitos para los adultos mayores a partir de enero de 2027, sin importar si están afiliados al IMSS, al ISSSTE o a ninguna institución. El registro de esta primera etapa ya está en marcha y corre hasta el 14 de noviembre de 2026 en módulos repartidos por todo el país. Quien la obtenga podrá atenderse en el hospital o centro de salud más cercano y recibir tratamiento para enfermedades crónicas sin pagar por las medicinas.
Qué es el Servicio Universal de Salud
El Servicio Universal de Salud (SUS) es el esquema con el que el gobierno federal busca unificar la atención médica del país. Entra en vigor el 1 de enero de 2027 y su idea central es sencilla: que cualquier persona reciba atención en la unidad pública más cercana, sin importar a qué institución cotiza o si nunca cotizó a ninguna. Hoy un derechohabiente del IMSS no puede atenderse en un hospital del ISSSTE; el SUS apunta a borrar esa frontera para urgencias, vacunas y consulta de primer nivel.
La fragmentación del sistema golpea sobre todo a las personas mayores. Muchas cotizaron años al IMSS y luego perdieron la afiliación al salir de un empleo formal, o dependen de un hijo que las dio de alta y de baja según cambiaba de trabajo. El resultado es que arriban a la vejez sin un lugar fijo donde atenderse. El Servicio Universal de Salud parte de la idea de que ver a un médico no debería depender de la historia laboral de cada quien.
La credencialización arrancó por la población que más lo necesita: adultos mayores y personas con discapacidad. El programa Salud Casa por Casa, cuyo personal de salud visita los hogares cada mes, funciona como puerta de entrada. Cerca de 2.5 millones de adultos mayores ya inscritos en esas visitas domiciliarias forman el primer grupo de beneficiarios, muchos de ellos también receptores de la pensión del Bienestar.
Qué incluye la credencial del Servicio Universal de Salud
La credencial no es solo una identificación. Da derecho a un paquete de servicios que antes dependía de la afiliación de cada quien:
- Atención de urgencias en el hospital o centro de salud más cercano, sin importar la institución.
- Continuidad del tratamiento al pasar de una institución a otra, sin empezar el trámite de cero.
- Vacunas del plan universal en cualquier unidad.
- Atención primaria para padecimientos leves cerca del domicilio.
- Hasta 22 medicamentos gratuitos para enfermedades crónicas.
Los 22 medicamentos cubren los padecimientos crónicos más comunes en el país: diabetes, hipertensión y dislipidemia, es decir el colesterol y los triglicéridos altos, entre otros. A partir de enero de 2027, el personal que visita los hogares dentro de Salud Casa por Casa podrá recetarlos de forma directa, lo que ahorra traslados a quienes viven con diabetes en la vejez u otras condiciones que exigen medicación constante.
El cambio más práctico para una familia es la continuidad. Hasta ahora, una persona hospitalizada por un infarto en una unidad del IMSS enfrentaba trámites engorrosos para seguir su rehabilitación si le tocaba después un centro del ISSSTE o de IMSS-Bienestar. Con la credencial, el expediente y el tratamiento acompañan al paciente entre instituciones, algo que pesa cuando una enfermedad crónica exige controles cada pocas semanas.
Cómo y cuándo tramitar la credencial
El registro de adultos mayores y personas con discapacidad se extiende hasta el 14 de noviembre de 2026. Se realiza en 2,136 módulos distribuidos en los 24 estados con servicios federalizados, de lunes a sábado de 9:00 a 18:00 horas. La ubicación de cada módulo aparece en el portal gob.mx/bienestar.
Para ordenar la afluencia, el trámite se organiza por la primera letra del apellido a lo largo del mes, con días asignados a cada bloque de letras y los sábados reservados para quienes se hayan rezagado. Los documentos que se piden son tres: una identificación oficial con fotografía, un comprobante de domicilio y un teléfono de contacto. No hace falta presentar comprobantes de afiliación, porque justamente el propósito del esquema es atender sin importar el régimen de origen.
Ayuda no dejar el registro para los últimos días. Los módulos atienden por orden de apellido para evitar aglomeraciones, y acudir en la semana que corresponde reduce la espera. Una persona con movilidad reducida puede pedir que un familiar la acompañe, ya que el trámite es presencial: ahí mismo se toma la fotografía y se validan los documentos.
Dónde se recogen los medicamentos
El gobierno organizó tres canales para entregar las medicinas sin costo. En las zonas rurales, las más de 5,500 tiendas de Alimentación para el Bienestar funcionarán como punto de entrega. En las ciudades, se instalarán dispensadores automáticos en centros de salud y en oficinas públicas. Cuando una receta no pueda surtirse por alguno de esos medios, una red de farmacias servirá de respaldo para garantizar el abasto.
Qué no cambia con la credencial
Esta credencial no sustituye a la del INAPAM ni a la afiliación que ya tenga cada persona: se suma a ellas. Tampoco tiene costo, ni el registro ni la entrega posterior de medicinas, y ningún módulo debería cobrar por el trámite. Quien ya recibe atención en el IMSS o el ISSSTE conserva sus servicios de siempre; la novedad es que, además, podrá atenderse en otras unidades públicas cuando lo necesite, sobre todo en una urgencia lejos de casa.
Para los cerca de 2.5 millones de adultos mayores que ya reciben visitas de Salud Casa por Casa, el primer paso es registrarse antes del 14 de noviembre de 2026; quien viva con un familiar mayor puede ayudarle a reunir los tres documentos y a ubicar el módulo correspondiente. Los beneficios arrancan con el Servicio Universal de Salud en enero de 2027, y la información oficial sobre módulos y calendario se mantiene al día en el sitio del Servicio Universal de Salud y en el comunicado de la Presidencia.
¿TIENES PREGUNTAS?