Fecha: Febrero 2026
Categoría: Salud
¿De qué trata? Ante el repunte crítico de crisis respiratorias por factores climáticos, el INAPAM activa protocolos de diagnóstico diferencial en su Centro de Atención Integral para proteger a la población plateada.
El panorama epidemiológico para la población de la tercera edad en México ha dado un giro inesperado durante el primer trimestre de 2026. Autoridades de salud y especialistas han confirmado un incremento del 20% en los casos de alergias en adultos mayores, una tendencia disparada por condiciones climáticas extremas y una crisis ambiental que está afectando severamente las vías respiratorias de este sector.
Este fenómeno ha encendido las alarmas debido a que los síntomas característicos, como la tos persistente y la disnea (falta de aire), están siendo frecuentemente confundidos con infecciones virales o bacterianas. Esta confusión diagnóstica no solo retrasa la recuperación, sino que expone a los pacientes a tratamientos inadecuados que pueden comprometer su estabilidad física. Ante este escenario, el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) ha reforzado sus servicios médicos especializados para garantizar una detección oportuna.
De acuerdo con informes recientes del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), aproximadamente el 40% de los mexicanos padece algún tipo de alergia. Aunque tradicionalmente se consideraba una condición propia de la infancia, la realidad climática de 2026 ha cambiado el perfil del paciente alérgico.
La Red Mexicana de Aerobiología (REMA) de la UNAM ha documentado que el calentamiento global ha provocado que las temporadas de polinización en las principales metrópolis, como la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, sean considerablemente más agresivas y prolongadas. Para una persona que atraviesa los cambios fisiológicos en el adulto mayor, estas partículas suspendidas en el aire representan una amenaza directa que el sistema inmunitario ya no puede procesar con la misma eficacia que antes.
Los expertos señalan que el proceso de envejecimiento del sistema inmune, conocido como inmunosenescencia, juega un papel dual:
En el paciente de edad avanzada, afecciones como la rinitis alérgica y el asma se presentan con una severidad mucho mayor que en otros grupos de edad. Lamentablemente, existe una tendencia cultural a normalizar síntomas como el escurrimiento nasal constante, catalogándolos erróneamente como “achaques” propios de la vejez, lo que impide que el paciente reciba una atención al adulto mayor especializada y profesional.
Uno de los puntos más críticos reportados por el sector salud es la automedicación. Ante la confusión entre una alergia y un resfriado común, muchas personas recurren a antihistamínicos de libre venta o antibióticos innecesarios. En la tercera edad, el uso sin supervisión de antihistamínicos de primera generación es particularmente peligroso, ya que puede provocar episodios de sedación profunda, mareos y, en consecuencia, un alto riesgo de fracturas por caídas.
Las estadísticas de mortalidad subrayan la urgencia de un diagnóstico preciso. Según datos del INEGI de finales de 2025, el 66.7% de las defunciones vinculadas a enfermedades como la influenza y la neumonía ocurrieron en personas mayores de 60 años. Esto evidencia que las enfermedades en el adulto mayor de tipo respiratorio deben ser tratadas bajo un esquema de vigilancia estrecha para evitar complicaciones fatales.
Como respuesta institucional a este repunte de casos, el INAPAM ha reafirmado la importancia de su Centro de Atención Integral (CAI) Universidad. Este centro opera bajo un modelo médico diseñado exclusivamente para las necesidades geriátricas, enfocándose en tres ejes estratégicos para combatir la crisis de alergias:
| Eje de Atención | Descripción de la Medida |
|---|---|
| Detección Precisa | Implementación de protocolos de diagnóstico diferencial para separar cuadros alérgicos de “resfriados crónicos”. |
| Farmacovigilancia | Supervisión estricta para eliminar el uso de medicamentos que causen sedación o riesgos de movilidad en el paciente. |
| Higiene y Entorno | Capacitación a familiares sobre la adecuación del hogar para reducir la exposición a irritantes ambientales. |
Es vital que los beneficiarios porten su credencial INAPAM para agilizar los trámites de atención y acceder a los programas de salud preventiva que el instituto coordina a nivel nacional.
Para mitigar los riesgos asociados al incremento de alergias en adultos mayores, las autoridades sanitarias recomiendan a los cuidadores y familiares las siguientes acciones preventivas:
La salud respiratoria es un componente esencial de la autonomía en la vejez. Ignorar una crisis alérgica no solo deteriora la capacidad pulmonar, sino que genera un cansancio crónico que afecta el estado de ánimo y la movilidad del paciente.
El incremento del 20% en las afecciones alérgicas es un recordatorio de que la atención médica en México debe seguir evolucionando hacia la especialización geriátrica. La labor del CAI Universidad INAPAM se posiciona como una pieza clave para evitar que las complicaciones ambientales del 2026 se traduzcan en una disminución de la esperanza de vida. La prevención, el diagnóstico acertado y el rechazo a la automedicación son las herramientas más poderosas para proteger a nuestros adultos mayores en este entorno cambiante.
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