Brecha pensiones género México 2026: la OCDE alerta que las mujeres reciben 35% menos

Brecha pensiones género México 2026: la OCDE alerta que las mujeres reciben 35% menos

La brecha pensiones género México 2026 se ubica entre las más amplias del mundo: las mujeres mexicanas reciben pensiones que son más de 35% menores que las de los hombres, según el informe Pensions at a Glance 2025 de la OCDE, publicado en noviembre de 2025. El país queda al nivel de Austria, Países Bajos y Reino Unido en el peor cuartil del bloque, y a contracorriente del resto: mientras casi todos los miembros de la OCDE redujeron su brecha en las últimas dos décadas, en México creció.

Publicidad

Una brecha que crece mientras la del resto de la OCDE se reduce

El dato no es nuevo, pero su trayectoria sí preocupa. Según el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), la diferencia entre el monto promedio de la pensión de un hombre y una mujer en México pasó de 28.5% en 2007 a 35% en 2024. En el mismo periodo, el promedio de los países de la OCDE se movió en sentido contrario: pasó de 28% a alrededor de 23%. México empeoró mientras los demás países corrigieron, y hoy convive con economías mucho más ricas en el último escalón del ranking.

La OCDE atribuye esa divergencia a un punto estructural: la brecha de ingresos acumulados a lo largo de la vida laboral. En México la diferencia de ingresos de por vida entre hombres y mujeres pasa del 50%, una de las cifras más altas del bloque, frente a apenas 14% en Lituania o cerca de 20% en países nórdicos. Sobre ese fondo, cualquier sistema de pensiones contributivo termina reproduciendo la desigualdad salarial original. La pensión, dicho sin rodeos, es la fotografía del salario de toda una vida.

El origen: salarios más bajos, informalidad y carga de cuidados

La brecha pensionaria no se construye al jubilarse, sino durante 30 o 40 años de trabajo previo. Los datos del cuarto trimestre de 2025 que publicó el INEGI en su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran que el ingreso laboral mensual promedio de las mujeres fue de 6,699 pesos, frente a 8,361 pesos de los hombres: 20% menos cada mes, multiplicado por una vida laboral entera.

A eso se suma la informalidad. Una proporción mayor de mujeres trabaja sin contrato, sin afiliación al IMSS y sin cotizar al sistema de Afores. Cuando hay que jubilarse, esas trabajadoras no tienen acceso a una pensión contributiva. Las que sí cotizaron muchas veces lo hicieron por intervalos cortos: el cuidado de hijos, padres mayores y personas con enfermedad recae estructuralmente en mujeres y las saca del mercado formal por meses o años seguidos. El resultado son menos semanas cotizadas, salarios base de cotización más bajos y, al final, pensiones menores.

Para entender cómo cada uno de esos factores se traduce en pesos al jubilarse, sirve repasar la guía de cálculo de pensión del IMSS, que detalla la fórmula y los rubros que pesan en el monto final. La distancia entre cotizar 1,250 semanas con un salario alto y cotizar 800 con uno bajo se traduce en pensiones que pueden diferir hasta dos a uno.

Esperanza de vida más alta, ahorro más corto

El reto se amplifica con la demografía. El Consejo Nacional de Población (Conapo), en su comunicado del 7 de enero de 2026, calculó que la esperanza de vida al nacer de las mexicanas alcanzará 79.24 años en 2026, frente a 72.75 años de los hombres. Una brecha de 6.5 años de vida implica 6.5 años más de mesada que financiar con menos ahorro acumulado.

El mismo comunicado del Conapo confirma que México abrió 2026 con 17.1 millones de personas de 60 años o más, equivalentes al 12.8% de la población. La mayoría son mujeres. Entre ellas, una porción significativa depende de pensiones derivadas, como la pensión por viudez del IMSS, que paga el 90% de la que correspondería al cónyuge fallecido y deja a la viuda con un ingreso menor del que el hogar tenía antes de enviudar.

Brecha pensiones género México 2026: las herramientas hoy disponibles

El gobierno federal mantiene tres frentes para mitigar el problema, aunque ninguno cierra la brecha por completo. La Pensión Mujeres Bienestar, que en 2026 entrega 3,100 pesos bimestrales a mexicanas de 60 a 64 años, opera como puente hasta que la beneficiaria cumple 65 y pasa automáticamente a la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, de 6,400 pesos bimestrales. El programa amplió cobertura en 2026 y se incorpora al pase automático regulado en las Reglas de Operación publicadas en el Diario Oficial el 12 de febrero de 2026.

Para las mujeres que sí cotizaron pero ven pensiones cortas, la Modalidad 40 del IMSS permite seguir aportando voluntariamente con un salario base de cotización elegido por la asegurada, lo que sube el promedio que se usa para calcular la pensión Ley 73. La cuota en 2026 equivale al 14.438% del salario base elegido, con tope en 25 UMAs (89,155 pesos mensuales). No es barata y exige planificación, pero para muchas trabajadoras formalizadas tarde es la única vía para escalar la pensión final antes de pedirla.

Las pensiones derivadas, como viudez, orfandad y ascendencia, siguen siendo una red importante para mujeres que nunca alcanzaron a cotizar a su nombre. La OCDE recuerda que México introdujo en mayo de 2024 un complemento solidario a las cuentas individuales que garantiza el 100% del último salario hasta el promedio nacional, una medida que beneficia a quienes tuvieron salarios bajos durante su vida laboral, perfil donde las mujeres están sobrerrepresentadas.

Las medidas existentes contienen el daño, no lo revierten. La OCDE concluye que sin una reforma del mercado laboral, sin un sistema público de cuidados que libere a las mujeres del trabajo no pagado y sin perspectiva de género en el cálculo pensionario, la cifra del 35% no va a moverse. Conapo proyecta que en 2044 el 21.1% de los mexicanos tendrá 60 años o más, y la mayoría serán mujeres. Para una trabajadora que cotiza hoy, la consecuencia es directa: la cuenta Afore conviene repasarse antes de cumplir 60, hacer el cálculo de la pensión esperada con anticipación y, si los números no alcanzan, evaluar las herramientas disponibles antes de pedir el retiro.

¿TIENES PREGUNTAS?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *