Día del Padre: por qué la mejor medicina es la compañía

Día del Padre: por qué la mejor medicina es la compañía

Este domingo 21 de junio se celebra el Día del Padre en México, y hay un motivo de peso para festejarlo en grande: la buena compañía hace bien, y eso ya no es solo un sentimiento. La Organización Mundial de la Salud confirmó en 2025 que mantener vínculos cercanos protege la salud física y mental. Reír y convivir con los nuestros resulta, a la letra, una de las mejores medicinas, y no cuesta un peso.

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La ciencia detrás del abrazo

La OMS dedicó en 2025 un informe de su Comisión sobre Conexión Social a este tema, y los números son contundentes. La conexión social reduce la inflamación, disminuye el riesgo de infarto y de derrame cerebral, ayuda a prevenir la diabetes y el deterioro cognitivo, y protege frente a la muerte prematura. Su ausencia, la soledad, hace lo contrario: duplica la probabilidad de depresión.

La Comisión de la OMS sobre Conexión Social puso el tema al nivel de otros grandes asuntos de salud pública. Su mensaje es que los lazos humanos no son un lujo emocional, sino un factor que protege el cuerpo tanto como la dieta o el ejercicio. Su director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió que hoy más personas se sienten aisladas y solas, incluso rodeadas de gente.

El efecto va en dos direcciones. La soledad no solo entristece: la OMS la asocia con más ansiedad, peor sueño y mayor riesgo de enfermedades del corazón, mientras que sentirse acompañado reduce el estrés y fortalece las defensas. Acompañar a un padre mayor, entonces, no es un gesto simbólico, sino una intervención de salud con respaldo.

La cuenta global asusta. La OMS estima que una de cada seis personas en el mundo padece soledad, y que esa falta de lazos se vincula con unas 871,000 muertes al año, alrededor de cien cada hora. Entre la gente mayor el dato pega más fuerte: hasta una de cada tres personas mayores vive en aislamiento social.

La soledad también se siente en México

El país no es ajeno. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento en México (ENASEM), el porcentaje de personas de 60 años o más que dijo sentirse sola pasó de 35.4% en 2018 a 39.8% en 2021. El INEGI cuenta, por su parte, que cerca de 1.7 millones de adultos mayores viven solos. Detrás de cada cifra hay una sobremesa que ya no ocurre y una llamada que nadie hace.

Las cifras describen algo que muchas familias ya intuyen. Con los hijos lejos por trabajo, la pareja que falta o los amigos que se van quedando en el camino, el círculo de un adulto mayor se encoge año con año. La jubilación, que debería ser descanso, a veces trae también el silencio de los días sin agenda ni compañía.

La buena noticia es que el remedio está al alcance de cualquiera. No hace falta un diagnóstico ni una terapia costosa para revertir parte de ese aislamiento: basta con presencia constante, alguien que llame, que escuche y que aparezca. Un padre que recibe una llamada diaria envejece distinto al que pasa la semana sin que suene el teléfono, y la familia es, para la mayoría de los adultos mayores en México, la primera red de protección.

Papás que no se jubilan

Los papás de esta generación enseñan con el ejemplo, sostienen con la palabra y siguen siendo guía de los suyos. Esa labor no se jubila. Por eso el mejor plan para el domingo no está en el aparador: está en el tiempo sin prisa, la plática larga, la visita que se posterga entre semana. Acompañar a un padre mayor no es solo cariño; según la evidencia, es cuidar su salud.

Vale la pena mirar también a los padres que crían solos, a los abuelos que hacen de papás y a los hombres mayores que ya no tienen a quién consentir pero sí mucho que dar. Para todos ellos, una visita en esta fecha pesa más que cualquier paquete envuelto. El reconocimiento, dicho en voz alta, también cura.

El regalo que sí se queda

Consentir está bien, y la economía lo agradece: el Día del Padre moverá este año en México una derrama de unos 48,500 millones de pesos en comidas, salidas y detalles, según la CONCANACO SERVYTUR. Pero lo que de verdad se atesora no se compra. Si la familia quiere un buen plan, sirven las actividades pensadas para adultos mayores, una salida tranquila o, para un detalle con sentido, estas ideas de regalos que acompañan sin estorbar.

El plan no necesita presupuesto ni producción. Una llamada que no sea para resolver un pendiente, una comida en casa sin el celular sobre la mesa, una tarde para escuchar las historias de siempre o pasear sin rumbo cumplen el mismo propósito. Lo que la ciencia premia es la calidad del rato compartido, no su precio. Incluso un mensaje de voz diario, para quien vive lejos, sostiene el vínculo cuando la distancia impide la visita.

Por cierto, esta fecha nació del cariño de una hija. En Estados Unidos, Sonora Smart Dodd impulsó la primera celebración en 1910 para honrar a su padre, un viudo que crió solo a sus hijos. En México la tradición se atribuye a Carmelita Tostado, quien, según relata El Siglo de Torreón, promovió el primer festejo en 1946 en la Comarca Lagunera. Más de un siglo después, el gesto sigue siendo el mismo: dar las gracias.

La cita es el domingo. A quien tenga cerca a su papá, a su abuelo o a un mayor que hizo las veces de padre, la recomendación con más respaldo científico es regalar presencia: una comida sin reloj, una caminata, una visita larga. La propia OMS lo confirma, y quien quiera profundizar puede ver por qué el aislamiento pesa tanto en la vejez. Este 21 de junio, además del regalo, apartar unas horas sin prisa para estar con él es la indicación con más evidencia detrás.

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