Proponen eliminar el IVA en medicamentos para adultos mayores: qué contempla la iniciativa
Una iniciativa presentada en la Cámara de Diputados propone aplicar tasa cero de IVA en medicamentos para adultos mayores, es decir quitar ese impuesto a las medicinas que compren las personas de 60 años o más para su uso personal. La propuesta, de la diputada Ofelia Socorro Jasso Nieto, del PRI, apunta a aliviar el gasto en salud de 17.1 millones de personas mayores en México. Por ahora es solo un proyecto: fue turnado a comisión y todavía no se vota ni se aprueba.
Qué propone exactamente la iniciativa
El texto plantea reformar el artículo 2º-A de la Ley del Impuesto al Valor Agregado para que las medicinas de patente, genéricas y similares adquiridas por personas de 60 años o más queden gravadas con la tasa del 0%. En la práctica, el precio de farmacia se reduciría en la proporción del impuesto, que hoy encarece muchos tratamientos. La medida quedó asentada en la Gaceta Parlamentaria de la Cámara de Diputados el 11 de mayo de 2026.
La propuesta fija una condición para los medicamentos genéricos y similares intercambiables: acreditar la identidad del comprador con una identificación oficial y mostrar la receta médica expedida a su nombre. Con ese candado, la diputada cierra la puerta a que el beneficio se desvíe hacia quien no es el paciente. El texto modifica solo el tratamiento fiscal; no toca el precio de lista que fija cada laboratorio ni la cobertura de los servicios públicos de salud.
El detalle técnico importa. “Tasa cero” no es lo mismo que “exento”: en ambos casos el comprador no paga IVA, pero la tasa cero permite además que la farmacia o el laboratorio recuperen el impuesto que ya pagaron en su cadena de producción. Para el consumidor el efecto es el mismo, un precio más bajo, mientras que para la industria la tasa cero resulta menos gravosa que una simple exención. La iniciativa eligió esa figura justamente para que el ahorro llegue completo al mostrador y no se diluya en el camino.
Por qué pesa el gasto en medicinas
El argumento detrás de la propuesta es el bolsillo de las familias. En México viven 17.1 millones de personas de 60 años o más; de ellas, cerca de 3.9 millones están en situación de pobreza y alrededor del 70% no cuenta con seguridad social, según los datos que acompañan la iniciativa. Esa combinación deja a millones de adultos mayores pagando de su bolsa cada caja de pastillas.
Las cifras oficiales dan tamaño al problema. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares 2024 del INEGI, el gasto promedio anual de un hogar mexicano en salud rondó los 6,421 pesos, con un aumento del 7.9% entre 2022 y 2024. Más de 857,000 hogares afrontaron gastos catastróficos en salud, esos que se comen una parte grande del ingreso y empujan a pedir prestado o a dejar tratamientos a medias.
El gasto de bolsillo, el punto débil del sistema
El problema que la iniciativa quiere atacar es viejo y está documentado. México es uno de los países de la región donde las familias pagan una proporción alta de su atención médica directamente de su bolsillo, sin que un seguro absorba el golpe. Cuando una persona mayor vive con dos o tres enfermedades crónicas a la vez, algo común después de los 70, la cuenta mensual de medicinas compite con la comida y los servicios del hogar. Ese desequilibrio es el que empuja a muchos a partir las pastillas, saltarse dosis o abandonar el tratamiento, con el costo de salud que eso trae más adelante.
No es la primera vez que el tema llega al Congreso. En los últimos años, legisladores de distintos partidos han llevado al pleno propuestas para reducir impuestos a medicamentos y a dispositivos médicos como glucómetros, oxímetros y termómetros. Ninguna de esas iniciativas se ha vuelto ley todavía, lo que da una idea del camino que le falta a esta. La diferencia que reclama la diputada Jasso Nieto es el enfoque en la edad: dirigir el beneficio a un grupo concreto, el de 60 años o más, en lugar de tocar todo el cuadro de medicinas a la vez.
A quién ayudaría y a quién no
De aprobarse, el mayor alivio llegaría a quienes viven con enfermedades crónicas y compran medicinas mes con mes. Una persona con diabetes en la vejez, hipertensión o problemas del corazón destina buena parte de su pensión a tratamientos que no puede suspender. Para ese perfil, quitar el IVA significaría algunos cientos de pesos de ahorro al mes, dinero que regresa a la despensa o al transporte.
El beneficio, sin embargo, no sería parejo. Muchos medicamentos de uso común ya están exentos de IVA en México, de modo que el ahorro real dependería de cada tratamiento. La medida tampoco sustituye a los apoyos que ya existen: la credencial del INAPAM ofrece descuentos en farmacias afiliadas, y un seguro médico para adultos mayores puede cubrir consultas y estudios que el impuesto no toca.
Un caso ilustra la diferencia. Una jubilada de 68 años con diabetes e hipertensión puede gastar entre 800 y 1,500 pesos al mes en medicinas, según el esquema que le recetó su médico. Si una parte de esas cajas paga IVA, quitar el impuesto le devolvería algunas decenas o cientos de pesos cada mes, suficiente para un par de despensas al año. El alivio no resuelve el problema de fondo, el alto costo de la salud en la vejez, pero recorta una arista que pesa en los hogares con ingresos fijos.
En qué etapa está la propuesta
Hay que subrayar un punto para no generar falsas expectativas: la iniciativa apenas fue turnada a la Comisión de Hacienda y Crédito Público, que deberá analizarla, modificarla o desecharla antes de que llegue al pleno. No es una ley vigente ni hay fecha para su discusión. Mientras tanto, las personas mayores siguen pagando el IVA donde aplica, y guardar las recetas y los comprobantes resulta útil por si el cambio prospera. La diputada Jasso Nieto deberá reunir respaldo de otras fuerzas políticas para que el proyecto avance; hasta entonces, el alivio en la farmacia es una promesa legislativa, no un hecho.
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