Índice
Seguramente has escuchado hablar acerca de la Enfermedad de Parkinson y lo primero con lo que la relacionas es el temblor de las manos pero, ¿realmente eso es todo lo que involucra la enfermedad de Parkinson? Por ejemplo: si observamos a nuestro familiar con temblor de manos, ¿automáticamente podemos decir que es enfermedad de Parkinson? En este artículo entenderás todo sobre la enfermedad de Parkinson y por qué es tan importante actualmente.
Se describe como una enfermedad degenerativa del sistema nervioso central (cerebro, neuronas, axones) que se caracteriza por la pérdida neuronal y la disminución de diferentes tipos de neurotransmisores, entre ellos el más importante es la dopamina. Al perder estos neurotransmisores se evidencian los diferentes síntomas característicos de esta enfermedad como son: el temblor en reposo, cambios de humor, cara inexpresiva, etc.
Al igual que muchas enfermedades degenerativas crónicas, la enfermedad de Parkinson puede desencadenarse debido a factores tanto genéticos como esporádicos. El factor esporádico se ve en el 90% de los casos de enfermedad de Parkinson. El factor genético interviene en un 15% es decir, si tienes en tu historia familiar a alguien que haya padecido enfermedad de Parkinson, tienen un riesgo más elevado de que se presente.
Habiendo dicho esto ¿es suficiente razón para caer en pánico? Por supuesto que no.
Como mencionamos previamente, la enfermedad de Parkinson al ser una enfermedad degenerativa crónica, suele presentarse más en nuestra época debido al creciente número de personas que logran llegar a la vejez.
El síntoma más importante de la enfermedad de Parkinson es temblor que muchos conocemos o hemos escuchado hablar, este se caracteriza por ser un temblor de reposo (existen diferentes tipos de temblor por lo cual es importante tomar en cuenta que se da mientras el paciente no se encuentre en movimiento). También conocido como “cuenta monedas”, porque simula el movimiento de alguien aventando monedas. Es importante aclarar que aún presentando el temblor, no se puede hacer el diagnóstico. Hay eventos llamados “parkinsonismos” los cuales tienen los mismos síntomas que la enfermedad de Parkinson pero se diferencian en que la causa es diferente, por ejemplo, pueden ser causados por traumatismos o algunos medicamentos.
En primer lugar se deben observar todos o algunos de los siguientes síntomas en el paciente (pueden estar todos o algunos):
En estadios más avanzados de la enfermedad pueden aparecer otros síntomas como:
Si tu familiar presenta alguno de estos síntomas es recomendable acudir a un neurólogo, preferiblemente con especialidad en alteraciones del movimiento, para que haga los test pertinentes y pruebas necesarias para diagnosticar correctamente.
Dentro de estas pruebas suelen realizarse cuestionarios para detectar el inicio de la enfermedad, exploración neurológica, estudios de imagen como Resonancia Magnética encefálica o tomografía axial computarizada con contraste (para descartar algún problema de tipo tumor y corroborar la pérdida de masa encefálica). No suelen utilizarse pruebas de laboratorio.
Que una persona sufra de enfermedad de Parkinson no es razón para tener miedo o discriminar al paciente. Posteriormente a la visita al médico, lo que se debería hacer es comprender que la enfermedad va a progresar, por lo cual nuestro familiar va a depender más de nosotros con el paso del tiempo.
Es importante comprender que a veces tendrán dificultad para sostener cosas en sus manos por lo cual tendremos que asistir a nuestro paciente con su alimentación; así como usar objetos de materiales resistentes por su suceden accidentes.
Por último te recomendamos acercarte a asociaciones mexicanas sobre pacientes con enfermedad de Parkinson (las cuales colocamos al final de nuestro artículo) para que te informes acerca de apoyos y talleres sobre el cuidado de los pacientes.
Actualmente no existe una cura pero sí existen tratamientos los cuales discutiremos más adelante los cuales ayudan a controlar los síntomas. Existe también la alternativa de cirugía cuando la enfermedad está en estado avanzado.
En todos los casos los médicos suelen recomendar cambios en la dieta y estilo de vida que ayuden a sobrellevar mejor la enfermedad.
Actualmente el tratamiento consiste en dos terapias, la primera es utilizando neuroprotectores como la carbidopa, levodopa o agonistas dopa para disminuir los síntomas del temblor de manos, entre otros. El segundo consiste en terapia sintomática, por ejemplo el uso de medicamentos que ayuden para los trastornos de sueño, los eventos de depresión o de alteración de personalidad.
Actualmente no está recomendado dar neurolépticos a los pacientes ya que podría empeorar o prolongar los síntomas de la enfermedad de Parkinson, pero esta recomendación puede cambiar dependiendo el paciente y según el punto de vista del especialista que esté tratando a nuestro paciente.