Inteligencia artificial a los 50: los trabajadores de 50 a 59 años son los más entusiastas

Inteligencia artificial a los 50: los trabajadores de 50 a 59 años son los más entusiastas

La inteligencia artificial a los 50 despierta más ganas que a los 25. El estudio Economía Plateada 2026, de la firma de tecnología para el capital humano Rankmi, encontró que 8 de cada 10 trabajadores de 50 a 59 años se sienten entusiasmados con esta tecnología y quieren aprender a usarla mejor. Es el porcentaje más alto de todos los grupos de edad, por encima de los veinteañeros.

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Qué encontró el estudio Economía Plateada 2026

Rankmi trabaja con empresas de Chile, Colombia, México y Perú, y desde esa base midió cómo viven las distintas generaciones la llegada de la inteligencia artificial a sus trabajos. El hallazgo rompe el guion habitual: el 80.4% de los empleados de 50 a 59 años cree que esta herramienta cambiará la manera de trabajar a largo plazo, mientras que entre los jóvenes de 20 a 29 años la proporción se queda en 67.4%, trece puntos abajo. Los resultados los difundió Milenio el 3 de agosto de 2026.

Felipe Cuadra, director general de Rankmi, lo explica sin rodeos: “Existe la idea de que la edad determina la capacidad para adaptarse a las nuevas tecnologías, pero la realidad es que la disposición para aprender depende mucho más de la experiencia y del contexto laboral”. Quien hoy tiene 55 años ya vivió la llegada del fax, del correo electrónico, del internet y del teléfono inteligente. Con ese recorrido, distingue con claridad cuándo una novedad tecnológica va en serio y cuándo es moda pasajera.

El directivo agrega un dato incómodo para las áreas de recursos humanos: muchas organizaciones siguen dirigiendo sus estrategias de adopción de inteligencia artificial casi solo a las generaciones más jóvenes, “cuando los datos muestran que el talento senior también está listo”. Dicho de otro modo: la capacitación se reparte por estereotipo, no por interés real.

En esa lectura, los jóvenes no rechazan la tecnología: la dan por sentada, porque crecieron con ella. Para quien pasó de la máquina de escribir a la videollamada, en cambio, cada salto tecnológico ha significado conservar el empleo o quedarse fuera, y esa memoria pesa a la hora de responder una encuesta sobre el futuro del trabajo.

La economía plateada, explicada en corto

Se llama economía plateada al conjunto de actividades, bienes y servicios que giran alrededor de las personas mayores de 50 años: turismo, vivienda, salud, educación y tecnología. No es un nicho pequeño. En México, alrededor del 23% de la población ya pasa de los 50 años, y las estimaciones del World Population Prospects (ONU, 2025) proyectan que esa proporción alcanzará el 36% en 2050. Para ese mismo año, América Latina y el Caribe tendrán más de 280 millones de personas en ese rango de edad.

El dinero acompaña a la demografía. Bancos, aseguradoras, agencias de viajes y desarrolladores de vivienda ya diseñan productos para ese público, y foros como el Silver Economy Congress reúnen cada año a empresas interesadas en atenderlo mejor. Que una firma de recursos humanos titule su estudio con ese concepto confirma hacia dónde mira el mercado laboral de la región.

La fuerza laboral envejece al mismo ritmo. El Future of Jobs Report 2025, del Foro Económico Mundial, estima que el 39% de las habilidades laborales cambiarán hacia 2030. Quien hoy tiene 52 años seguirá en activo cuando eso ocurra, así que su interés por dominar estas herramientas no es curiosidad ociosa: es planeación de carrera.

El entusiasmo convive con vacantes que piden “máximo 40 años”

Aquí aparece la paradoja. Mientras los datos muestran a los cincuentones como el grupo más dispuesto a aprender, el mercado laboral mexicano mantiene la costumbre de publicar vacantes con tope de 35 o 40 años, bajo el prejuicio de que las personas mayores perdieron dinamismo o “no se actualizan” en tecnología. El estudio de Rankmi desmonta justo ese supuesto.

En la Cámara de Diputados ya hay un intento de ponerle nombre legal al problema. La diputada Adriana Belinda Quiroz propuso reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación para definir el edadismo como los estereotipos, prejuicios y actos discriminatorios por edad en el empleo. Se trata de una iniciativa, todavía no de una ley aprobada. Canitas ya explicó a detalle la iniciativa contra el edadismo en la Ley Federal del Trabajo y lo que cambiaría para los mayores de 40 si avanza en el Congreso.

Mientras esa discusión madura, quien está en la década de los 50 o de los 60 y quiere seguir produciendo tiene opciones reales hoy. En la guía de trabajo para adultos mayores están las bolsas de empleo y los programas que sí contratan sin ese filtro de edad.

Dónde aprender inteligencia artificial gratis en México

El entusiasmo necesita un lugar donde aterrizar, y en México existe formación gratuita en línea, sin requisitos de edad ni de escolaridad. La plataforma Capacítate para el Empleo, de la Fundación Carlos Slim (parte del ecosistema Aprende.org), ofrece el curso Fundamentos de inteligencia artificial, gratuito, dividido en niveles con videos y actividades prácticas, y con certificado al terminar.

En la misma plataforma hay otros dos cursos útiles para quien ya superó lo básico:

  • IA generativa: qué son las herramientas tipo ChatGPT o Gemini y cómo están cambiando la forma de crear y trabajar.
  • Diseñador de peticiones (prompts): cómo pedirle bien las cosas a un asistente para obtener respuestas útiles.

Todo se estudia desde una computadora o un celular, al ritmo de cada quien. No hay examen de admisión ni límite de intentos.

Primeros pasos con un asistente de IA en el celular

Tampoco hace falta esperar a terminar un curso. La mayoría de los teléfonos actuales ya trae un asistente de inteligencia artificial instalado: Gemini en los Android y Siri en los iPhone, además de aplicaciones gratuitas como ChatGPT. Para una primera semana de práctica, estos pasos funcionan:

  • Abrir el asistente del teléfono y hablarle en voz alta, como se le habla a una persona. No hay comandos que memorizar.
  • Pedirle tareas cotidianas: redactar un mensaje de WhatsApp, resumir una noticia larga, armar una lista de compras o explicar una palabra nueva.
  • Pedirle que explique cualquier respuesta “con palabras más sencillas” o “con un ejemplo”. Repetir la pregunta no cuesta nada.
  • Comprobar los datos importantes (montos, fechas, trámites) en la fuente oficial, porque estos asistentes a veces se equivocan con mucha seguridad.
  • No compartirle nunca contraseñas, NIP ni datos bancarios, igual que no se dictan por teléfono a un desconocido.

Una forma sencilla de perderle el miedo es dictarle al asistente una petición completa, por ejemplo: “escribe un mensaje de cumpleaños para mi nieta que cumple 15” o “explica qué es la nube en dos frases”. La respuesta aparece en segundos, se puede pedir otra versión y nadie se entera de cuántos intentos tomó.

Si la pantalla del equipo actual queda chica para leer las respuestas, hay opciones pensadas para ojos maduros en la guía de celulares para adulto mayor.

El hallazgo de Rankmi deja tarea repartida. A las empresas de México les toca abrir sus programas de capacitación en inteligencia artificial a los 50 y tantos, porque ahí está el grupo con más ganas de aprender. Y a los trabajadores de esa década les deja un respaldo con cifras para la próxima entrevista laboral: el interés por la tecnología no caduca con la fecha de nacimiento, y ahora hay un estudio regional que lo demuestra.

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