Ejercicio para artrosis de cadera: Cochrane midió cuánto alivia en realidad

Ejercicio para artrosis de cadera: Cochrane midió cuánto alivia en realidad

El ejercicio para artrosis de cadera sí reduce el dolor, pero menos de lo que la mayoría espera. Esa es la conclusión de la revisión “Exercise for osteoarthritis of the hip” (Cochrane Database of Systematic Reviews, 2026), publicada el 23 de julio de 2026 y dirigida por investigadoras de la Universidad de Sídney y la Universidad de Melbourne. Tras revisar 18 ensayos clínicos con 1,368 participantes, el equipo encontró un alivio promedio de unos 7 puntos en una escala de dolor de 100. El beneficio existe y está medido. También queda por debajo de los 12 puntos que, según los propios especialistas, una persona necesita para notar un cambio en su vida diaria.

El resultado no tira por la borda la recomendación médica de moverse. Lo que hace es ponerle números honestos a una promesa que a veces se vende inflada. Y para quien vive con dolor de cadera desde hace años, saber qué esperar del tratamiento vale tanto como el tratamiento mismo.

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Qué revisó Cochrane y con quiénes

La revisión, encabezada por Michelle Hall, de la Universidad de Sídney, y Belinda Lawford, de la Universidad de Melbourne, reunió los ensayos clínicos disponibles sobre ejercicio en personas con artrosis de cadera. Los 1,368 participantes tenían entre 53 y 74 años, y el 63% eran mujeres. Los programas evaluados duraron desde 2 semanas hasta un año, y abarcaron tres familias de ejercicio: fortalecimiento muscular, entrenamiento aeróbico y prácticas de cuerpo y mente, como el tai chi.

Comparado con la atención habitual o con no hacer nada, el ejercicio redujo el dolor unos 7 puntos de 100 y mostró un patrón parecido en la función física, es decir, en la facilidad para caminar, subir escaleras o levantarse de una silla. En calidad de vida, el cambio fue mínimo o nulo. Y hay un detalle que los autores no esconden: cuando el ejercicio se comparó contra un tratamiento simulado, la evidencia del alivio se debilitó de forma considerable.

Siete puntos de cien: qué significan en la vida diaria

Los estudios de dolor usan escalas de 0 a 100 para medir cambios. En artrosis, los especialistas estiman que una persona empieza a percibir una diferencia real cuando el dolor cae al menos 12 puntos. El promedio que encontró Cochrane se queda en 7. En términos llanos: alguien puede completar sus tres meses de ejercicios, estar objetivamente un poco mejor y, aun así, sentir casi lo mismo al subir las escaleras de su edificio.

Eso no significa que a nadie le funcione. Un promedio esconde extremos: hay pacientes que mejoran mucho y pacientes que no mejoran nada. El problema, reconocen las autoras, es que todavía no hay ensayos suficientemente finos para saber de antemano quién quedará en cada grupo.

“Debemos ser honestos con los pacientes”

Michelle Hall, quien dirigió la revisión, lo resumió sin rodeos: el ejercicio se recomienda como tratamiento de primera línea para la artrosis de cadera y este trabajo no cambia esa indicación, pero “debemos ser honestos con los pacientes: el beneficio promedio puede ser modesto”. Su colega Belinda Lawford agregó otra preocupación: para muchas personas mayores el ejercicio representa casi la última carta antes de pensar en una cirugía, y no conviene que lleguen a él con expectativas equivocadas.

Las dos investigadoras piden ensayos mejor diseñados, con seguimientos más largos y grupos de comparación más rigurosos, para identificar qué tipo de paciente, con qué dosis y con qué modalidad de ejercicio obtiene el mayor alivio. La versión completa del documento está disponible en la Cochrane Library.

Por qué moverse sigue siendo la primera recomendación

Si el alivio es modesto, ¿para qué molestarse? Porque la cuenta completa sigue saliendo a favor del movimiento. El ejercicio es barato, no requiere receta, casi no tiene riesgos cuando se adapta a la condición de cada quien, y sus beneficios van mucho más allá de la cadera: corazón, presión arterial, azúcar en sangre, ánimo, sueño y fuerza para las tareas de todos los días.

El contexto también pesa. De acuerdo con la ficha técnica sobre artrosis de la Organización Mundial de la Salud (OMS, datos de 2019), unos 528 millones de personas viven con esta enfermedad en el mundo, el 73% de ellas mayores de 55 años, y la cadera figura entre las articulaciones más afectadas junto con la rodilla y la mano. La misma OMS subraya que la artrosis no es una consecuencia inevitable del envejecimiento: mantener un peso saludable y una actividad física constante reduce el riesgo de que aparezca o empeore.

Qué tipo de ejercicio conviene y cómo empezar

Los programas que Cochrane evaluó tienen versiones al alcance de cualquier persona mayor en México. El fortalecimiento trabaja los músculos que rodean y sostienen la articulación, con ligas, pesas ligeras o el propio peso del cuerpo. Lo aeróbico de bajo impacto, como caminar a paso cómodo, la bicicleta fija o los ejercicios en agua, mueve la articulación sin castigarla. Y las prácticas de cuerpo y mente, como el tai chi, suman equilibrio y control del movimiento. Una rutina guiada ayuda más que la improvisación; hay opciones seguras en esta guía de ejercicios para adultos mayores y en las recomendaciones sobre actividad física en la edad mayor.

La regla de oro es la progresión: empezar poco, con molestia tolerable, y aumentar de forma gradual. Un dolor que crece durante el ejercicio y no cede al terminar es señal de bajar la intensidad, no de abandonar. Idealmente, las primeras sesiones se hacen con fisioterapeuta o con personal de salud que ajuste los movimientos al estado de cada cadera.

Cuándo llevar el dolor de cadera al médico

La revisión no sustituye la valoración clínica. Un dolor de cadera que lleva semanas, que despierta por la noche, que provoca cojera o que ya limita vestirse y caminar distancias cortas amerita cita médica, con radiografía si el especialista la indica. En los casos graves, la propia OMS reconoce que la cirugía de reemplazo articular alivia el dolor y devuelve función cuando el tratamiento conservador se quedó corto. Las personas mayores que reciben visitas del programa Salud Casa por Casa pueden aprovechar la valoración en casa para plantear el tema y pedir la referencia correspondiente.

Al final, la revisión de Cochrane deja un mensaje doble y bastante adulto: moverse sigue siendo el primer paso contra la artrosis de cadera, y a la vez nadie debería prometer milagros con una tabla de ejercicios. Quien la empiece con expectativas realistas, siete puntos de alivio, mejor movilidad y todos los beneficios colaterales del movimiento, tiene más probabilidades de sostenerla que quien espera despedirse del dolor en un mes. Y si el dolor manda más que la rutina, el siguiente paso no es rendirse: es el consultorio.

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