Modalidad 40 IMSS 2026: cuánto cuesta y cómo inscribirte
La cuota mensual de la Modalidad 40 IMSS 2026 subió a 14.438% del salario base de cotización elegido, conforme al calendario gradual aprobado en la reforma de pensiones de 2022. Con la actualización del valor de la UMA publicada por el INEGI, el tope salarial diario para esta vía voluntaria quedó en $2,932.75. El ajuste afecta a quienes cotizaron antes del 1 de julio de 1997 bajo Ley 73 y siguen usando el esquema para mejorar el monto de su pensión final.
El movimiento encarece la estrategia, pero conserva su lógica: permite a quien dejó de trabajar formalmente continuar cotizando por su cuenta y elevar el promedio salarial con el que se calcula la pensión. La cifra de 14.438% seguirá subiendo cada año hasta llegar a 18.8% en 2030.
Qué es la Modalidad 40 y a quién aplica
El nombre formal del esquema es Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio. Aplica solo a quienes están bajo la Ley del Seguro Social de 1973, es decir, los que dieron de alta su NSS antes del 1 de julio de 1997. Para inscribirse hay que cumplir dos condiciones que no han cambiado: haber cotizado al menos 52 semanas en los últimos 5 años y que la baja del régimen obligatorio se haya dado hace menos de 5 años. Si se rebasan esos plazos, el camino se cierra y la única alternativa es volver a un empleo formal.
El esquema cubre las ramas de Invalidez y Vida, Retiro, Cesantía en Edad Avanzada y Vejez. Lo que no cubre son los servicios médicos. Quien necesite mantener atención del IMSS suele combinar la modalidad con el Seguro de Salud para la Familia, que se contrata aparte. Confundir ambos productos lleva a sustos cuando llega una urgencia.
Cuánto cuesta la cuota mensual
El porcentaje de aportación de 14.438% se aplica sobre el salario base elegido por el trabajador. En 2025 la tasa era de 13.347%, así que el incremento real para quien ya cotizaba ronda el 8% sobre la cuota anterior. La escala anual fue prevista por la reforma pensionaria para acercar la modalidad voluntaria al costo real del régimen ordinario.
El otro componente del costo es el valor de la UMA, que el INEGI publicó para 2026 en $117.31 pesos diarios y $3,566.22 pesos mensuales, vigente desde el 1 de febrero. El tope para cotizar son 25 UMAs diarias, equivalentes a $2,932.75 al día. La cuota mensual con ese tope ronda los $11,858 en febrero, $12,707 en meses de 30 días y $13,128 en meses de 31 días, según el boletín del INEGI sobre la UMA 2026.
Para escenarios intermedios, las cuotas mensuales aproximadas son: con 5 UMAs, alrededor de $2,625; con 10 UMAs, $5,251; con 15 UMAs, $7,876; y con 20 UMAs, $10,501. Una vez elegido el salario base, subirlo se permite cualquier momento, pero bajarlo no.
Cómo se calcula la pensión bajo la Ley 73
El monto final no depende solo de cuánto se aporte. Bajo Ley 73 la pensión se determina con tres datos: el promedio del salario base de las últimas 250 semanas cotizadas, el total de semanas acumuladas (con un mínimo de 500) y la edad al momento del retiro. Por eso la modalidad funciona mejor para perfiles muy específicos: alguien con muchas semanas previas y un salario histórico modesto puede multiplicar varias veces su pensión si aporta el tope durante un par de años antes de jubilarse.
Para perfiles con menos de 250 semanas en su historial, el efecto es menor: la fórmula promedia con cifras anteriores y diluye el salto. Conviene revisar cada caso con un especialista en pensiones o calcular escenarios concretos antes de comprometerse a pagos altos durante años. La página oficial del IMSS permite consultar las semanas cotizadas con CURP y NSS, y la guía de cálculo de la pensión IMSS aterriza la fórmula con ejemplos.
El trámite, en línea o en subdelegación
Hay dos caminos. El digital se hace desde el portal IMSS de servicios voluntarios y solo pide tres datos: CURP, número de seguridad social y un correo electrónico válido. El presencial se realiza en cualquier subdelegación en horario de oficina y requiere identificación oficial vigente, escrito libre con la solicitud firmada y comprobante de domicilio reciente. En ambos casos el trámite es gratuito; lo que se paga después son las cuotas.
Las cuotas se cubren por adelantado y deben quedar liquidadas a más tardar el día 17 de cada mes. Atrasarse genera recargos y, si las omisiones se acumulan, el IMSS da de baja la cotización. El reingreso después de una baja por mora exige esperar 12 meses, plazo que muchas veces basta para perder oportunidades de cálculo si la jubilación está cerca. La inscripción paso a paso aparece en el trámite oficial del IMSS, y el contexto largo en la guía completa de la Modalidad 40 de Canitas.
A quién conviene de verdad
El perfil más beneficiado tiene tres rasgos: más de 500 semanas cotizadas a lo largo de la vida laboral, un salario histórico promedio bajo o medio y al menos dos años de margen para aportar el tope antes del retiro. Una persona con 1,500 semanas y salario equivalente a 5 UMAs que cotice los últimos 60 meses con 25 UMAs puede ver su pensión calculada subir hasta tres veces respecto al monto que recibiría sin la estrategia.
Cuando el salario histórico ya está cerca del tope, el margen para crecer se achica. Alguien con 800 semanas y salario histórico equivalente a 18 UMAs, por ejemplo, apenas vería una mejora del 10 al 15% aunque cotizara el máximo durante varios años: el promedio de las últimas 250 semanas ya estaba cerca del techo. Y para quien tiene menos de 250 semanas, la inversión se recupera en plazos largos que no siempre se aprovechan. La revisión con un asesor previsional, antes de firmar la primera cuota, suele evitar pagos de cinco o seis cifras a lo largo de varios años por un beneficio menor.
Quien estudia si entrar a la Modalidad 40 IMSS 2026 le conviene tiene tres tareas concretas: revisar el reporte de semanas cotizadas en el portal oficial, calcular dos o tres escenarios con distintas UMAs y, si la cuenta cierra, agendar la inscripción antes de que se cumplan los 5 años desde la última baja. Pasado ese plazo, la opción desaparece y la única vía vuelve a ser un empleo formal.
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