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La incontinencia urinaria es un síntoma que produce la pérdida total del control de la vejiga. Por lo tanto, una persona con este problema tiende a sufrir filtraciones de orina que son incontrolables, los cuales pueden ser leves o abundantes. A pesar de que puede manifestarse en personas de distintas edades, es más común en el adulto mayor, sobretodo en las mujeres. Esto sucede porque con el paso de los años los músculos de la vejiga comienzan a debilitarse, lo que daría paso a dicha condición.
¿Quieres conocer cuáles son los síntomas de esta condición y qué alternativas hay para el tratamiento de la misma? Quédate con nosotros y descubre las respuestas a estas preguntas y mucho más en esta guía.
Como anteriormente lo mencionamos, la incontinencia urinaria en el adulto mayor suele ser provocada por el debilitamiento de los músculos de la vejiga. Sin embargo, dicha condición también puede aparecer a raíz de otros factores. Como, por ejemplo, una enfermedad, problemas físicos o hasta incluso por ciertos hábitos diarios.
Según el tipo de incontinencia, el no poder retener la orina puede ser causado por:
Los abuelos podrían manifestar este trastorno por un tiempo prolongado si padecen de algún problema físico o si sufren algún cambio en su cuerpo u organismo. Entre estas condiciones, se destacan las siguientes:
Cuando la menopausia llega a las mujeres adultas mayores, la producción de estrógenos reduce notablemente. Debido a esto, los tejidos de la vejiga comienzan a deteriorarse poco a poco a raíz de la escasez de dicha hormona. Ya que ella es la encargada de conservar el buen estado de la membrana que recubre tanto a la uretra como a la vejiga.
Uno de los factores principales que causa el no poder retener la orina es la edad. Pues la capacidad de la vejiga para almacenar la orina se ve reducida como consecuencia del envejecimiento. Además de esto, durante esta etapa también suelen ocurrir ciertas contracciones involuntarias de la vejiga, las cuales se vuelven más comunes con el paso del tiempo.
La incontinencia urinaria en los adultos mayores hombres puede desarrollarse como consecuencia de un cáncer de próstata que no haya sido tratado. No obstante, durante el tratamiento de dicha enfermedad esta condición también puede presentarse como un efecto secundario.
Los hombres mayores tienen más posibilidades de padecer de incontinencia si ocurre un agrandamiento de la glándula prostática, una enfermedad también conocida como hiperplasia prostática benigna.
Si existe algún tumor en alguna de las partes de las vías urinarias, el flujo de la orina puede verse obstruido. Esto es algo que influye directamente en la filtración de orina involuntaria, sobretodo de forma abundante. Entre las distintas obstrucciones que puede presentar el anciano, se encuentran los cálculos urinarios. Estos son unos pequeños bultos muy duros que se forman en la vejiga y que tienen un aspecto muy similar a las piedras.
Además de estas causas, los adultos mayores que padezcan de algún trastorno neurológico también pueden experimentar incontinencia urinaria. Un ejemplo de estos trastornos sería la enfermedad de Parkinson, una lesión medular, la esclerosis múltiple o un accidente cerebrovascular. Todas estas condiciones interfieren en las señales nerviosas, por lo que la persona puede perder el control de la vejiga.
La incontinencia urinaria en el adulto mayor puede tener una duración prolongada, como lo vimos en el caso anterior, o limitada. Este último tipo suele desarrollarse cuando el anciano tiende a consumir ciertas bebidas, alimentos o medicamentos que son capaces de actuar como diuréticos. Es decir, que pueden incrementar el volumen de la orina a través de la estimulación de la vejiga. Algunos de estos elementos son:
El no poder retener la orina también puede ser causado por cualquier otra enfermedad fácil que tenga tratamiento como es el caso del estreñimiento y las infecciones urinarias.
Un adulto mayor con incontinencia urinaria puede manifestar los siguientes síntomas según sea el tipo:
Este tipo de incontinencia es muy común en los ancianos que sufren de alguna infección, trastorno neurológico o diabetes. La misma se presenta a través de síntomas como, por ejemplo:
En este caso puede ocurrir una filtración de orina repentina cuando el abuelo ejerza presión sobre la vejiga al:
Representa un deterioro físico o mental que le impide al adulto mayor llegar al baño a tiempo, por lo que la orina suele filtrarse con mucha facilidad. Esta situación puede darse por distintas condiciones entre las cuales se encuentra la artritis grave, la cual será un problema para ir al baño lo suficientemente rápido debido a las limitaciones físicas que supone.
Este otro tipo se manifiesta a través de un goteo de orina, ya sea frecuente o constante. El mismo ocurre cuando la vejiga no se vacía por completo, lo cual haría que el volumen de orina exceda la capacidad máxima y se produzca dicho goteo.
Finalmente, el último tipo de incontinencia urinaria en el adulto mayor integra más de una de las situaciones anteriormente mencionadas. Esto quiere decir que la persona puede sufrir una filtración de orina por esfuerzo que a su vez se mezcle con los signos de la incontinencia imperiosa.
En caso de que el adulto mayor a su cargo presente alguno de estos síntomas, le recomendamos que se dirija lo antes posible a un médico. De esta forma se podrá tratar el problema a tiempo y evitar futuras complicaciones.
El tratamiento dependerá exclusivamente del tipo de incontinencia que sufra el adulto mayor y de qué tan grave se encuentre. Para ello se pueden utilizar desde medicamentos hasta cirugía y ejercicios especiales. Además, también es importante que el anciano cambie ciertos hábitos de su día a día para que pueda curarse por completo.
La incontinencia urinaria en los adultos mayores se puede curar con un tratamiento basado en:
El médico encargado podrá recetar uno o varios medicamentos según el tipo de incontinencia que presente la persona. En este caso se utilizan fármacos que ayuden a relajar la vejiga y que a su vez sean útiles para prevenir los espasmos musculares. Dentro de este grupo de medicamentos se encuentra el estrógeno tópico, los anticolinérgicos como la darifenacina o el trospio y los alfabloqueantes como la silodosina o la doxazosina.
Uno de los mejores tratamientos que existen para volver a recuperar el control sobre la vejiga son los ejercicios. En este caso el anciano deberá realizar un entrenamiento que le permita fortalecer los músculos del suelo pélvico, es decir, la parte inferior del abdomen. Entre los distintos ejercicios que puede llevar a cabo se destacan los ejercicios de Kegel, los cuales puedes aplicar con el anciano en su domicilio.
Para que los ancianos puedan superar esta condición por completo, deben realizar ciertos cambios en su estilo de vida. De hecho, estos cambios son tan influyentes que pueden controlar la incontinencia sin necesidad de un tratamiento en algunos casos.
En estos cambios se incluye:
Otro de los tratamientos que puede emplear el médico es la estimulación nerviosa eléctrica. Durante este procedimiento, el adulto mayor recibirá algunas descargas de electricidad en la vejiga, las cuales son ideales para reprogramar los reflejos de la misma. Para ello el especialista deberá insertar el estimulador en uno de los nervios de la pierna para luego comenzar con la estimulación.
En caso de que el anciano no haya mejorado con ninguno de los tratamientos anteriormente mencionados, lo más probable es que el médico encargado le recomiende una cirugía. De esta forma se logrará reparar el daño para que el adulto mayor sea capaz de controlar su vejiga y pueda evitar las filtraciones de orina.
Si el abuelo sufre de incontinencia por rebosamiento y no es capaz de vaciar su vejiga por completo cuando va al baño, se le realizará una cirugía donde se le colocará un catéter. Existe un catéter especial que le podrás poner y quitar al anciano por tu propia cuenta siguiendo las indicaciones que haya sugerido el médico encargado.
El objetivo principal del personal de enfermería al momento de cuidar a un adulto mayor con incontinencia urinaria es el de mantener al paciente limpio y seco todo el tiempo. Asimismo, también deben de asegurarse de conservar la integridad de la piel para que no sufra daños y desarrolle erupciones o lesiones. Este tipo de cuidado se aplica mayormente en los ancianos que tengan algún problema físico que no les permita moverse o que padezcan de alguna condición mental como la demencia.
En el plan de cuidados de enfermería para esta condición en concreto, se incluyen las siguientes tareas:
Para mantener la higiene del anciano en todo momento y evitar complicaciones, el personal de enfermería debe:
Actualmente existen algunos dispositivos especiales para la incontinencia urinaria en el adulto mayor que el enfermero puede utilizar para que el abuelo pueda orinar fácilmente. Estos son:
Para seleccionar el tipo de colector adecuado para el paciente, se debe tener en cuanto tanto su sexo como la gravedad y el tipo de la incontinencia, ya que existen dos tipos distintos:
Por otro lado, el colector invasivo consta de un sondaje vesical intermitente que puede ser aplicado por el propio cuidador del anciano desde la comodidad de su hogar. A diferencia de algunos colectores externos no invasivos, en este caso existen sondas tanto para hombres como para mujeres. Además de esto, se pueden adquirir en distintos calibres según la gravedad de la condición.
Otro de los cuidados de enfermería que se aplican en los abuelos con esta condición son las técnicas conductuales para ayudar a que la persona recupere el control sobre su vejiga. Entre las técnicas más efectivas se destacan las siguientes:
Para tratar la incontinencia urinaria en el adulto mayor se pueden integrar algunos remedios caseros al tratamiento indicado por el médico. De igual forma, también se pueden utilizar ciertos ejercicios que fortalezcan los músculos de la vejiga para mejorar el control sobre la misma.
Entre los distintos remedios caseros que se pueden utilizar para curar esta condición, te recomendamos los siguientes:
Uno de los grandes beneficios de la vitamina D es que ayuda a mantener la fuerza muscular. Por esta razón, es uno de los remedios caseros más recomendados para la incontinencia urinaria en el adulto mayor. Para consumir esta vitamina, simplemente se le debe aplicar una dieta al anciano donde se incluyan yemas de huevo, pescado, ostras, productos lácteos y leche fortificada. En caso de ser necesario, también se puede tomar algún suplemento de esta vitamina.
Con el buchú corto de la hoja se puede realizar una infusión para mejorar la salud del sistema urinario. Una de sus mejores ventajas es que posee una acción antibacteriana y antiinflamatoria, por lo que es perfecta para tratar esta condición.
Para preparar esta infusión se debe hervir una cucharada de esta hierva en una taza de agua caliente de 5 a 10 minutos. Después, se debe colar y dejar reposar para que el anciano pueda beberla. Se recomienda consumir esta infusión dos veces al día para obtener mejores resultados.
Este tipo de vinagre es ideal para eliminar las toxinas del cuerpo y combatir las infecciones de la vejiga. Por lo tanto, se aconseja llenar un vaso con agua y añadirle 1 ó 2 cucharaditas de vinagre de sidra de manzana cruda. También se le puede agregar un poco de miel cruda para darle un mejor sabor y que el abuelo pueda tomarlo fácilmente. Es importante tomar este remedio 2 ó 3 veces al día.
Como lo mencionamos al principio de esta sección, los remedios caseros sólo deben ser utilizados como un complemento del tratamiento indicado por el médico. Por lo que es de suma importancia recurrir a un especialista y no utilizar estas alternativas como la medicación principal.
Dentro de los distintos ejercicios que puede realizar un adulto mayor para disminuir la incontinencia urinaria, se destacan los siguientes:
Estos ejercicios son perfectos para fortalecer los músculos que la persona utiliza para detener el flujo de orina. Para ponerlos a prueba en el abuelo, debes seguir los siguientes pasos:
Cuando una persona de la tercera edad sufre de incontinencia de urgencia, debe aprender a posponer las ganas de orinar cuando sienta el impulso. Para lograr esto, debes indicarle las siguientes instrucciones:
La incontinencia urinaria en el adulto mayor puede llegar a desarrollar ciertas complicaciones en caso de que alcance una etapa crónica. Dichas complicaciones pueden ser: