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Terapia Física Para Adulto Mayor

Cuando envejecemos muchas de nuestras capacidades se ven reducidas, ya sea por enfermedades, accidentes o la recuperación de las mismas. Es por ello, que la terapia física para adulto mayor es de gran importancia para preservar sus capacidades motrices en buen estado, el máximo tiempo posible. En las personas de la tercera edad el objetivo principal es mejorar la capacidad cardiorrespiratoria, metabólica y muscoesquelética. Además, la actividad física regular disminuye el riesgo de caídas y los síntomas de depresión y ansiedad en este grupo poblacional.

La actividad física regular reduce el riesgo de padecer múltiples enfermedades como cardiopatías coronarias, accidentes cerebrovasculares, diabetes tipo 2, hipertensión, cáncer de colón y mama, así como depresión. La actividad física debe realizarse con una intensidad moderada por un periodo de 30 minutos, todos los días de la semana. Los adultos mayores que desde su juventud fueron personas activas físicamente, desarrollan y mantienen altos niveles de capacidad y y condición física.

Valoración previa a terapia física para el adulto mayor

Para que una persona mayor inicie con un plan de ejercicios de terapia física primero debe realizarse una valoración del adulto mayor en enfermería, de esta forma conocerá su estado de salud, así como sus capacidades físicas. De esta valoración dependerá si puede hacer o no alguna actividad física, y de poder hacerlo, qué tipos de ejercicios son los recomendados.

Una valoración completa del adulto mayor debe cubrir ciertos criterios para que el médico pueda indicar la intensidad y el tipo de ejercicio a realizar. Es de vital importancia conocer el historial médico del adulto mayor, ya que de hacer un ejercicio con una intensidad mayor a la que puede realizar, podría tener consecuencias. Por ello, esta valoración debe incluir los siguientes aspectos:

  • Valoración corporal que incluya: índice de masa corporal, grasa corporal, distribución de grasa subcutánea y densidad ósea.
  • Sistema muscular: fuerza y resistencia.
  • Flexibilidad: movilidad articular y elasticidad.
  • Historial médico completo de enfermedades cardiovasculares.
  • Factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Registro del nivel de actividad del adulto mayor.
  • Exploración física con valoración cardiorrespiratoria
  • Electrocardiograma únicamente en los casos que así lo recomiende el médico.
  • Valoración neurológica y motriz, se debe poner énfasis en padecimientos que puedan provocar un grado de discapacidad o limitación.
  • Tratamientos farmacológicos: aunque este aspecto no influye directamente en las capacidades físicas del adulto mayor, sí influyen en su percepción sensorial, causando mareos y pérdida del equilibrio. Medicamentos como relajantes musculares, antidepresivos y analgésicos pueden alterar la coordinación física. Por otra parte, medicamentos para tratar el colesterol alto causan intolerancia al calor, por lo que el ejercicio o actividad física moderada a intensa, no es una opción.
Cabe destacar que la prueba de esfuerzo cardiovascular es parte fundamental , ya que por medio de ella se determina la intensidad de los ejercicios prescritos para las personas de la tercera edad. En esta prueba se deber valorar el consumo de oxígeno ante la actividad, funcionamiento cardíaco, funcionamiento pulmonar y presión arterial.

***Para conocer más acerca de la presión arterial en adultos mayores te recomendamos nuestro artículo Valores normales de presión arterial en adultos mayores.  ***

¿Por qué prescribir ejercicios de terapia física para adultos mayores?

La actividad física en cualquier etapa de la vida es importante para mantener la salud y una buena condición física. Varios estudios médicos coinciden en que la actividad física regular tiene un efecto protector ante enfermedades crónicas que mayormente se presentan durante la vejez. Las enfermedades más comunes son osteoporosis, enfermedades cardiovasculares, diabetes mellitus, hipertensión arterial, cáncer de colon, depresión, ansiedad y diversas enfermedades mentales.

En la actualidad el estilo de vida de las personas los lleva a una rutina sedentaria, de poca o nula actividad física y una alimentación pobre, por lo que durante la vejez las personas tienen una mayor posibilidad de padecer enfermedades crónico degenerativas. Incluso, en la actualidad este tipo de enfermedades aparecen en personas cada vez más jóvenes. Por ello, al momento de prescribir un plan de ejercicio terapéutico se debe considerar los siguiente:

  • Frecuencia de la realización del ejercicio.
  • Tiempo de realización que mejore las condiciones del adulto mayor.
  • Evidencia medible de la mejora en las condiciones y salud del adulto mayor.

A pesar de los esfuerzos del sector salud de integrar la actividad física dentro de las acciones de promoción de la salud, se han identificado factores por los que las personas no realizan actividades físicas como factores psicológicos, fisiológicos, falta de tiempo, tabaquismo, traumas, sobrepeso, obesidad, factores sociales como los amigos, falta de acceso a lugares destinados a las actividades físicas, inseguridad en su entorno social, falta de tiempo, falta de equipos y el tiempo que dedican a actividades sedentarias como ver la televisión.

¿Cómo ayuda la terapia física en adultos mayores?

Cuando un adulto mayor practica con regularidad algún tipo de actividad física, se mejora la capacidad funcional de su organismo, al mismo tiempo que mejora su salud y calidad de vida. Esto resulta muy importante, porque gran parte de los adultos mayores con un grado de discapacidad desarrollan cierta dependencia a sus familiares y cuidadores. Los ejercicios para adultos mayores con fines terapéutico ayudan en:

  • Mejorar la capacidad funcional.
  • Aumenta la tolerancia a esfuerzos físicos de la vida diaria.
  • Reduce el riesgo de padecer enfermedades crónico degenerativas.
  • Reduce complicaciones vasculares, metabólicas y muscoesqueléticas.

Sin importar que la intensidad del ejercicio prescrito al adulto mayor sea ligera, o menor a la recomendada a las personas de la tercera edad, ofrece grandes beneficios a su salud. Con el tiempo, se puede aumentar gradualmente la intensidad, el tiempo y la frecuencia de los ejercicios hasta alcanzar la actividad física recomendada.

Los beneficios del ejercicio en las personas de la tercera edad a nivel fisiológico y metabólico son:

  • Aumenta el HDL, también conocido como colesterol bueno.
  • Estimula la fibronólisis, es decir, se impide el proceso de coagulación sanguínea aumente causando daños al organismo.
  • Altera la función plaquetaria.
  • Reduce el riesgo de trombosis aguda.
  • Mejora la tolerancia a la glucosa y sensibilidad a la insulina.
  • Disminuye la sensibilidad del miocardio a los efectos de catecolaminas.

El ejercicio como terapia física en adultos mayores

En el caso de los adultos mayores se recomienda que se mantengan activos todos los días de la semana y distribuir 150 minutos de ejercicios durante esta. Los beneficios de la actividad física, en adultos mayores, se refleja de 24 a 48 horas después. Ya que mejoran el estado del estado del ánimo, incrementa en la sensibilidad a la insulina y favorece el metabolismo de la glucosa y lípidos. Por otra parte, los adultos mayores inactivos, ya sea por enfermedad o lesiones, tienen un deterioro en la capacidad funcional así como en los esfuerzos físicos de la vida cotidiana. Por lo que el adulto mayor podría desarrollar el síndrome de fragilidad.

Cabe mencionar que en México el ejercicio físico es complemento de las acciones de promoción de la salud. Sin embargo, se reportan índices bajos de practica de ejercicios o deportes en toda la población. Por lo que al llegar a la tercera edad, las personas no cuentan con el hábito de ejercitarse durante el día. Esto a su vez, complica el control de las enfermedades crónico-degenerativas que comúnmente se presentan durante la tercera edad.

La falta de ejercicio en los adultos mayores, se relaciona a al riesgo de padecer enfermedades como diabetes mellitus 2, cáncer de colon y pulmón, afecciones cardiovasculares, osteoporosis y obesidad. Las cuales representan las principales causas de mortalidad y discapacidad en personas de la tercera edad.

Actividad física en adultos mayores

Tipos de ejercicios de terapia física para adulto mayor

Aunque es recomendable el ejercicio en la vejez, se debe considerar si la persona cuenta o no con enfermedades, pues de ello dependerá qué tipo, la intensidad y la frecuencia de la actividad física a realizar. En el caso de que el adulto mayor no cuente con ninguna patología que contraindique el ejercicio como terapia puede realizar un plan de ejercicios general y/o un ejercicios de fortalecimiento muscular.

Considera que existen tiempos ideales para que los ejercicios realizados sean efectivos, además de evitar lesiones musculares e incluso accidentes:

  • Reposo: 15 minutos
  • Calentamiento: 5 minutos
  • Resistencia: 20 minutos
  • Enfriamiento: 5 minutos
  • Recuperación: 10 minutos

Recuerda que al momento de prescribir un plan terapéutico se debe establecer el tiempo para realizar los ejercicios. Siempre considerando el estado físico del adulto mayor. Además se recomienda que el programa de ejercicio sea individual, respondiendo a cada caso particular, con un seguimiento mensual de los avances.

Plan de ejercicios general

Cuando el adulto mayor no cuenta con ninguna contraindicación médica, se recomienda un plan que incluya ejercicios de intensidad moderada y de fortalecimiento muscular. Se recomiendan ejercicios que implican la contracción y relajación de los músculos, por el consumo de oxígeno del organismo mientras se realizan son llamados ejercicios aeróbicos. Algunos de estos son por ejemplo caminar vigorosamente, nadar y bicicleta. Este tipo de actividades no son recomendadas a personas con problemas cardiorrespiratorios ya que aumentan la frecuencia cardíaca mientras se realizan.

Plan de ejercicios de fortalecimiento muscular

Para fortalecer los músculos se recomienda los ejercicios anaeróbicos con un menor gasto de oxígeno. Este tipo de ejercicio genera tensión en las fibras musculares, generalmente son actividades intensas y no prolongadas. Para mejorar la fuerza muscular, se requieren al menos dos días a la semana de ejercicios. Los beneficios de este tipo de ejercicio es el incremento en al fuerza, potencia muscular, habilidad funcional, estimulación de formación de hueso y reducción de pérdida ósea. Algunos de estos ejercicios son los siguientes:

  • Mantener los brazos pegados al tronco y exhalar mientras se levantan los brazos a la altura de los hombros.
  • Elevar un brazo y doblarlo, posteriormente extenderlo y regresar a la posición original.
  • Cruzar los brazos sobre el pecho y levantarse de una silla.
  • Colocar el antebrazo sobre el descanso de una silla y doblar la muñeca lentamente hacia arriba y abajo.
  • Apoyarse con una silla y ponerse de puntas con ambos pies.

Fortalecimiento muscular en adultos mayores

Terapia física para adulto mayor con padecimiento crónico

La terapia física para un adulto mayor puede presentar riesgos cuando se padecen enfermedades crónicas. Los padecimientos más comunes son la hipertensión, colesterol alto y la diabetes. Quienes padecen estas enfermedades no pueden realizar ejercicios como los anteriormente descritos. Para ellos se necesita un plan de ejercicios con plan terapéutico.

Hipertensión arterial sistemática no controlada

Para los adultos mayores con hipertensión se recomiendan ejercicios de intensidad moderada. Deben ser ejercicios aeróbicos de intensidad moderada como caminar, trotar, nada o andar en bicicleta. Siempre y cuando el adulto tenga la capacidad física de realizar dichas actividades. Se debe realizar por un período de 30 a 40 minutos, al menos 4 o 5 días a la semana.

Si las condiciones del adulto mayor le permiten realizar un programa que incluya el uso de mancuernas de poco peso, deben ser consideradas realizar repeticiones de 8 a 10 repeticiones por ejercicio. Este tipo de plan favorece el efecto antihipertensivo buscado. Considera que los beneficios desaparecen al dejar el plan de ejercicios.

Hipercolesterolemia – colesterol alto

Los adultos mayores con diagnóstico de colesterol y/o triglicéridos altos se recomienda un programa de ejercicio aeróbico de intensidad moderada elevada. Siempre y cuando no presente, además problemas cardiorrespiratorios. Los ejercicios recomendados son natación, caminata vigorosa y andar en bicicleta con una frecuencia de 3 a 5 días por semana, en sesiones de 20 a 30 minutos.

Cabe mencionar que para este padecimiento es más importante la frecuencia con que se realizan los ejercicios que la intensidad misma. Es importante señalar que en las personas de más de 50 años, los beneficios del estado físico y las modificaciones en los rangos del colesterol, es necesario al menos 2 años de ejercicio para lograr las adaptaciones metabólicas que permiten la baja del colesterol.

Diabetes mellitus 2

Existen estudios que demuestran que las personas físicamente activas tienen hasta un 58% menos de riesgo de padecer diabetes, en comparación con las personas que llevan un estilo de vida sedentario. Los adultos mayores con familiares cercanos con diabetes, e incluso si ellos son diabéticos, se recomienda un plan de ejercicios aérobicos de intensidad moderada, complementando con entrenamiento de fortalecimiento muscular. Mejorando así la capacidad cardiorrespiratoria, la fuerza muscular y parámetros fisiológicos y bioquímicos en los adultos mayores.

Ejercicios de terapia física para adultos mayores

A continuación te presentamos los ejercicios que son utilizados para la terapia física para adultos mayores. Recuerda que todo ejercicio, por sencillo que parezca, debe ser prescrito y supervisado por personal capacitado en el área de terapia física.

Resistencia muscular

Los ejercicios de resistencia muscular deben tener una duración de 10 a 30 minutos diarios, con una frecuencia de 4 – 5 días por semana. Estos ejercicios ayudan a la columna vertebral, brazos y piernas.

  • Leve: actividades acuáticas. Personas con hipotensión arterial y crisis convulsivas no deben practicar este ejercicio.
  • Moderada: ciclismo, bicicleta fija, caminata en banda y voleibol. Contraindicado en personas con antecedente de lesión en rodillas.
  • Intensa: subir escaleras y trotar. No es recomendable para personas con antecedentes de lesión de rodillas o columna vertebral.

Fortalecimiento

Estos ejercicios se realizan en 10 a 12 repeticiones, de 2 a 3 series con una duración de 10 a 15 minutos, durante 2 o 3 días a la semana sin ser consecutivos. Ayudan a fortalecer hombros, codos, muñecas, piernas, abdomen, cadera, zona lumbar y rodillas.

  • Hombros: mantener los brazos pegados al tronco y exhalar mientras se levantan lentamente los brazos a la altura de los hombros.
  • Extensores de codo: elevar el brazo y flexionar el codo. Extender lentamente el codo y regresar a la posición original.
  • Flexores de muñeca: colocar el antebrazo sobre el descanso de una silla con la mano fuera del borde. Doblar lentamente la muñeca hacia arriba y hacia abajo.
  • Piernas y abdomen: sentado en una silla cruzar los brazos sobre el pecho y levantarse lentamente. Este ejercicio no es recomendado para personas con lesiones en columna, cadera y rodilla.
  • Piernas, cadera y columna lumbar: apoyándose en una silla, llevar hacia adelante la pierna y flexionando la rodilla. Posteriormente llevar la pierna hacia atrás sin doblar la rodilla. Este ejercicio no se recomienda a personas con lesión de cadera o rodilla.
  • Cadera: levantar lateralmente una pierna, manteniendo la espalda recta, realizar con ambas piernas. No es recomendable para personas con artroplastia de cadera.
  • Extensores de rodilla: sentado en una silla levantar lentamente una pierna y mantener la espalda recta. Repetir con la otra pierna.
  • Flexores plantares: apoyándose en el respaldo de una silla, pararse sobre la punta de los pies.

Flexibilidad

Para realizar este tipo de ejercicios es necesario una fase de calentamiento y de enfriamiento de 5 minutos cada una. Las posiciones se deben mantener entre 10 a 30 segundos, repetir 3 a 4 veces, por 2 a 3 veces por semana. Este tipo de ejercicio favorece los pectorales, flexores de muñeca y piernas. Considera que ninguno de estos ejercicios debe causar dolor. Sin embargo, se puede presentar una ligera molestia.

  • Pectorales: sentado en una silla estirar los brazos por detrás, manteniendo los codos extendidos y levantarlos gradualmente.
  • Flexores de muñeca: con las palmas en posición de rezo, elevar los codos sin despegar las manos.
  • Isquiotibiales y tríceps sural: apoyado sobre una pared, con una pierna delante con la rodilla flexionada, la otra pierna atrás, estirar la rodilla sin despegar el talón del piso.
  • Piernas: Doblar la pierna y sostenerla con la mano, mantener la rodilla apuntando hacia el piso.

Equilibrio

En estos ejercicios se debe mantener la posición y el equilibrio por 10 a 30 segundos, realizar 2 o 3 repeticiones, por 2 o 3 días a la semana. Estos ejercicios no son recomendados para personas con riesgo de caída y deben ser realizados acompañados de otra persona.

  • De pie con apoyo bipodal: Levantarse de puntillas.
  • De pie con apoyo unipodal: apoyarse sobre un pie, mientras el otro flexiona la rodilla hacia atrás.
  • Pasos cortos: caminar con pasos cortos de manera que los dedos del pie toquen el talón del otro pie.

Contraindicaciones de los ejercicios de terapia física para adulto mayor

Hasta ahora hemos explicado los beneficios del ejercicio en la vejez. Sin embargo, no es recomendable en todos los casos. Algunas condiciones de los adultos mayores les impiden e incluso pueden poner en riesgo su salud y vida la realización de actividades físicas como el ejercicio. Por ello es de vital importancia investigar enfermedades y patologías que contraindiquen la actividad física. Antes de prescribir un plan de ejercicios se requiere de una valoración médica reciente.

Enfermedades que contraindican el ejercicio terapéutico

Siempre se debe aclarar, tanto al adulto mayor como sus familiares, que existen riesgos al realizar un plan de ejercicios, incluso bajo prescripción y vigilancia médica. Algunos de estos riesgos son lesiones osteomusculares, rabdomiólisis, arritmias, infarto al miocardio y en casos graves muerte súbita.

  • Motrices: inflamaciones que impiden la movilidad, traumatismos recientes en articulaciones, músculos y tendones.
  • Neurológicas: estado agudo de enfermedad neurológica.
  • Cardiovasculares: Angina inestable, insuficiencia cardiaca congestiva, miocarditis, estenosis aórtica severa, infarto agudo al miocardio, aneurisma ventricular aórtico, alteraciones en el ritmo cardíaco, tromboflebitis aguda, hipertensión arterial sistémica no controlada y soplo al corazón.
  • Respiratorias: tuberculosis activa, hemoptisis, fracturas costales y broncoespasmos.
  • Metabólicas: alteraciones en el nivel de glucemia, retinopatía diabética proliferativa e hipotiroidismo con síntomas clínicos activos como taquicardia y arritmias.

***Considera que el contenido del presente artículo tiene como finalidad ser informativo. Por ningún motivo reemplaza la opinión ni las recomendaciones médicas. Toma en cuenta que para realizar cualquier tipo de ejercicio, por sencillo que parezca debe ser recomendado por un profesional en terapia física y/o rehabilitación, después de una valoración física.***

¿Necesitas más Información o Ayuda?

Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM) Es un Organismo Público Descentralizado cuyo objetivo es garantizar el bienestar del adulto mayor. Este instituto cuenta con servicio médico para todos los adultos mayores inscritos.

Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) Es un Organismo Público Descentralizado que tiene como objetivos principales promocionar la Asistencia Social y prestar servicios en ese campo. Como parte de la Asistencia Social puedes encontrar programas de salud y rehabilitación para los adultos mayores.

Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Es una Institución de Gobierno Federal dedicada a brindar servicios de salud y seguridad social a la población con afiliación al Instituto. En él puedes encontrar GeriatrIMSS que proporciona atención integral al adulto mayor mediante atención especializada.

Artículos y Fuentes de Información

La importancia de la rehabilitación física

Los beneficios de la terapia física en adultos mayores

Programa de actividad física en el adulto mayor independiente

Rehabilitación funcional del anciano

Instituciones de Ayuda al Adulto Mayor

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